El presidente estadounidense Donald Trump confirmó que fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque terrestre en Venezuela, como parte de la campaña de presión militar contra el gobierno de Nicolás Maduro. Sin embargo, Trump se negó a dar más detalles sobre la operación, diciendo que "sabe exactamente quién fue" pero que no quiere revelar esa información.
En declaraciones a la prensa, Trump también confirmó haber tenido una conversación telefónica con Maduro, pero afirmó que de esa llamada "no salió nada". Además, el mandatario reiteró que su gobierno ha designado al gobierno venezolano como una "organización terrorista extranjera" y ha anunciado un "bloqueo total" a los barcos petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela.
La jefa de gabinete de Trump, Susie Willis, sugirió en una entrevista que el objetivo final de las acciones del presidente es lograr un cambio de régimen en Venezuela. De hecho, Trump le ha recomendado a Maduro dejar el poder si es "inteligente".
Esta no es la primera vez que se reportan acciones militares estadounidenses en territorio venezolano. En mayo de 2020, un fallido intento de invasión por mar, conocido como la "Operación Gedeón", dejó un saldo de al menos ocho muertos y más de 60 detenidos.
La situación en Venezuela se ha deteriorado drásticamente en los últimos años, con una profunda crisis económica, política y social que ha provocado la salida de millones de venezolanos del país. El gobierno de Maduro enfrenta múltiples acusaciones de violaciones a los derechos humanos y de mantener un régimen autoritario.
Los analistas señalan que la escalada de las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela podría tener graves consecuencias regionales, aumentando el riesgo de una mayor inestabilidad y conflicto armado en la zona. Expertos advierten que una intervención militar directa de Estados Unidos en Venezuela sería extremadamente peligrosa y podría desencadenar una crisis humanitaria sin precedentes.

