Durante la celebración de Nochebuena, dos niñas de 5 y 10 años sufrieron graves quemaduras al manipular fuegos artificiales en su hogar del barrio San Miguel en Capitán Bado, Paraguay, mientras permanecían sin supervisión de sus padres.
La niña de 10 años resultó más afectada, presentando lesiones de segundo y tercer grado en espalda, brazos y otras áreas sensibles. Su hermana menor, de 5 años, también sufrió quemaduras, aunque menos graves. Inicialmente fueron atendidas en un hospital local y, debido a la gravedad de las heridas, tuvieron que ser trasladadas a un centro especializado en Campo Grande, Brasil.
Los médicos informan que las niñas evolucionan favorablemente, pero requieren cuidados intensivos por la afectación de la piel. La fiscal, Sarita Bonzi, imputó a los padres por violación del deber de cuidado y educación, al haber permitido el acceso a explosivos sin supervisión.
Los progenitores acompañan a las menores en el país vecino mientras avanza la investigación. Las autoridades destacan el riesgo que representa la pirotecnia en manos de menores y la responsabilidad de los adultos en estos casos.
Este incidente generó alarma en la comunidad de Capitán Bado y refuerza la necesidad de controles más estrictos sobre el uso de artefactos explosivos durante las fiestas de fin de año. Los expertos advierten que los fuegos artificiales pueden causar graves lesiones, especialmente cuando son manipulados por niños sin la debida supervisión de un adulto responsable.
La Fiscalía continúa investigando las circunstancias exactas del accidente y determinará si se tomarán medidas adicionales contra los padres de las víctimas. Mientras tanto, las autoridades hacen un llamado a la población para que extreme las precauciones y evite poner en riesgo la seguridad de los más pequeños durante las celebraciones navideñas.


