El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, felicitó a Camboya y Tailandia por el acuerdo de cese al fuego que puso fin a los enfrentamientos militares en su frontera común, que han dejado cientos de muertos y miles de desplazados en las últimas semanas.
Rubio instó a ambos países a cumplir "de inmediato" con los términos del acuerdo alcanzado en Kuala Lumpur, que incluye el compromiso de evitar provocaciones y garantizar el retorno seguro de los desplazados.
La disputa territorial en la frontera entre Camboya y Tailandia se remonta a décadas atrás, pero se reavivó el pasado 7 de diciembre, cuando estallaron los enfrentamientos armados entre los dos ejércitos. Desde entonces, se han reportado alrededor de 100 muertos y cerca de 700.000 personas han tenido que huir de sus hogares.
El acuerdo de cese al fuego, firmado este sábado por los jefes de Defensa de ambos países, establece que las tropas deberán evitar el desplazamiento en las zonas limítrofes, escenario de la histórica disputa. Además, se comprometen a garantizar el retorno seguro de los desplazados.
Estados Unidos se sumó a otros países que han celebrado el anuncio del acuerdo, considerándolo un paso importante para poner fin a las hostilidades y proteger a la población civil afectada por el conflicto.
La disputa territorial entre Camboya y Tailandia se remonta a la época colonial, cuando ambos países reclamaban la soberanía sobre una serie de templos y tierras fronterizas. A pesar de varios intentos de negociación a lo largo de los años, los enfrentamientos esporádicos han sido recurrentes, con graves consecuencias humanitarias.
El cese al fuego anunciado este fin de semana abre la puerta a un proceso de diálogo y negociación más amplio entre Camboya y Tailandia, con el apoyo de la comunidad internacional, para encontrar una solución duradera al conflicto fronterizo que aqueja a ambos países desde hace décadas.


