Imaginen tener que conectar su nevera a la casa de un vecino mediante una extensión eléctrica solo para conservar la insulina de un enfermo. Esta es la dura realidad de Elianne en el sector Santa Clara de Maracaibo, Zulia. Su esposo, quien padece diabetes y quedó paralizado tras un accidente cerebrovascular, depende de esa refrigeración y de un ventilador recargable para enfrentar el clima.
Para Elianne, el día a día implica sacar agua del tanque con baldes y bañar a su esposo con potecitos, usando una linterna para iluminar cada paso. Esta crisis, que ha golpeado al Zulia durante más de 15 años, ahora se expande. El experto Efraín Rincón indica que el problema se ha "nacionalizado": el 99% de los hogares zulianos sufren cortes, el 98% en Los Andes y el 82% en Caracas.
El Gobierno de Delcy Rodríguez atribuye los apagones al fenómeno climático El Niño, a las sanciones internacionales y a sabotajes de mafias. Por el contrario, expertos y la oposición aseguran que el colapso es el resultado de años de corrupción y falta de mantenimiento.
Ante esta emergencia, Venezuela ha firmado una alianza estratégica con GE Vernova y mantiene negociaciones con Siemens para fortalecer la infraestructura eléctrica y petrolera.
A pesar de los acuerdos, ciudadanos como Isamar González, una estudiante de 18 años, relatan que han aprendido a sobrevivir estudiando con linternas ante cortes que ocurren todos los días. La situación es especialmente grave para pacientes oncológicos y personas con autismo, quienes denuncian que las autoridades los "pelotean" sin darles respuesta.
En el norte de Maracaibo, donde transformadores agotados dejan a familias enteras sin servicio, la electricidad se ha convertido en un lujo incierto. Siguenos en Noticias lat para más noticias.






