Un inusual momento de esperanza surge en medio del caos en Haití. Unicef informó la liberación de seis niños y siete mujeres, quienes formaban parte de un grupo de más de 50 personas secuestradas durante un ataque mortal en la comunidad de Kenscoff, cerca de Puerto Príncipe. Entre los liberados se encuentran tres niños menores de dos años y dos adolescentes.
Sin embargo, el alivio es agridulce. La incursión en Kenscoff dejó al menos 47 personas muertas. El ataque fue perpetrado por el grupo armado liderado por Izo 2, quien actúa en coordinación con Izo, uno de los cabecillas de pandillas más poderosos del país.
Ante la brutalidad de los hechos, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión de emergencia. Diplomáticos de Estados Unidos, Panamá y Colombia expresaron su horror y urgieron el despliegue rápido de una fuerza contra las pandillas para proteger a los civiles y evitar que los grupos armados tomen la democracia como rehén.
La crisis humanitaria es alarmante. El ataque en Kenscoff obligó a más de 2,600 personas a huir de sus hogares. En todo el país, existen casi un millón y medio de desplazados internos, y la mitad son niños. Además, se han registrado más de 5,500 incidentes de violencia de género solo en los primeros seis meses del año.
A este escenario se suman las deportaciones masivas. En los primeros ocho meses de 2026, casi 200,000 personas fueron devueltas por la fuerza a Haití, un incremento del 10% respecto al año anterior. La comunidad internacional advierte que es urgente reforzar el apoyo a la seguridad y brindar alternativas económicas para frenar el avance del terror.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.






