China ha advertido que defenderá sus intereses ante los recientes planes de Estados Unidos para aplicar una "asfixia económica" contra Irán. El gobierno estadounidense ha anunciado nuevas sanciones dirigidas a las entidades que mantengan vínculos comerciales con la república islámica.
Ante esta situación, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, declaró en rueda de prensa que la cooperación entre Pekín y Teherán se ha efectuado siempre dentro del marco del derecho internacional y que, por lo tanto, no debe ser objeto de interferencias o perturbaciones. El portavoz agregó que China se opone firmemente a las sanciones unilaterales ilegales y que el país tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar sus derechos e intereses.
Este anuncio ocurre a casi seis meses de la guerra contra Irán. Washington ha puesto presión sobre diversos países y entidades, incluyendo a China, exigiendo que se sumen a la campaña para golpear económicamente al gobierno iraní.
Por su parte, Pekín ha defendido la necesidad de un alto el fuego en el conflicto, insistiendo en que las sanciones estadounidenses no resolverán la situación. China es un cliente clave del petróleo iraní y ya se ha visto afectada por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Es importante recordar que Irán ha enfrentado sanciones durante décadas, utilizando redes financieras internacionales complejas para evadir las restricciones. Antes del inicio de la guerra, la república islámica lograba exportar millones de barriles de petróleo, destinados principalmente al mercado chino.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.





