El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha emitido un comunicado oficial tras el registro de una serie de movimientos telúricos que han afectado distintas zonas del territorio nacional. De acuerdo con la información proporcionada por la entidad, la actividad sísmica se ha concentrado especialmente en las regiones del norte y el sur del país, lo que ha llevado a las autoridades competentes a emitir recomendaciones urgentes para la población y las administraciones gubernamentales.
En el marco de su monitoreo constante, el IGP ha detallado los eventos sísmicos a través de sus reportes técnicos del Centro Sismológico (CENSIS). Uno de los eventos más recientes fue registrado bajo el código IGP/CENSIS/RS 2026-0498. Este sismo ocurrió el día 26 de julio de 2026, exactamente a las 10:49:41 hora local. El reporte técnico indica que el movimiento tuvo una magnitud de 4.1 y se originó a una profundidad de 21 kilómetros. En cuanto a su ubicación geográfica, las coordenadas registradas fueron latitud -5.54 y longitud -77.10, situando el epicentro aproximadamente a 50 kilómetros al noreste de Nueva Cajamarca, en la provincia de Rioja, región San Martín.
Paralelamente, la entidad reportó otro evento sísmico identificado con el código IGP/CENSIS/RS 2026-0497, ocurrido un día antes, el 25 de julio de 2026, a las 13:58:43 hora local. Este temblor registró una magnitud de 3.8 y se localizó a una profundidad considerablemente mayor, alcanzando los 52 kilómetros. Las coordenadas de este evento fueron latitud -17.75 y longitud -71.25. La referencia geográfica sitúa el epicentro a 15 kilómetros al sureste de Ilo, en la región de Moquegua. Cabe destacar que, en el caso de Ilo, se reportó una intensidad III, lo que permite dimensionar la percepción del movimiento en dicha zona.
La ocurrencia de estos sismos en puntos geográficamente distantes, como San Martín en el norte y Moquegua en el sur, ha llevado al Instituto Geofísico del Perú a hacer un llamado a la cautela y a la preparación. Ante esta situación de actividad sísmica, la entidad ha recomendado formalmente que la ciudadanía adopte medidas preventivas inmediatas. La prevención es vista como la herramienta fundamental para reducir los riesgos asociados a los movimientos telúricos.
Asimismo, el IGP no ha limitado sus recomendaciones únicamente a la población civil. El organismo ha instado a los gobiernos regionales y a los gobiernos locales a tomar cartas en el asunto y adoptar las medidas preventivas correspondientes. La exhortación se centra en la necesidad de estar preparados frente a la posibilidad de que ocurran movimientos telúricos de gran magnitud, subrayando que la coordinación entre los distintos niveles de gobierno es esencial para garantizar la seguridad de los habitantes.
La recomendación de adoptar medidas preventivas implica que tanto las autoridades como los ciudadanos deben revisar sus planes de contingencia y asegurar que las rutas de evacuación estén despejadas. El IGP enfatiza que la preparación es la clave para enfrentar eventos de mayor intensidad, instando a no ignorar las alertas y a seguir estrictamente los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de emergencias naturales.
En resumen, los datos proporcionados por el CENSIS reflejan una actividad sísmica activa en diversas latitudes del país, con magnitudes que oscilan entre 3.8 y 4.1. La profundidad de los sismos, que varió entre los 21 y 52 kilómetros, y la dispersión de los epicentros entre el norte y el sur, justifican la alerta preventiva emitida por el Instituto Geofísico del Perú. La entidad reafirma su compromiso de seguir monitoreando la actividad telúrica para informar oportunamente a la ciudadanía y a las autoridades regionales y locales sobre cualquier nuevo evento que pueda comprometer la seguridad nacional.


