CATL, el mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos, acelera su expansión en Europa. La compañía construye actualmente en Hungría una gigafactoría con una capacidad anual de 100 gigavatios-hora, posicionándola como una de las instalaciones más grandes del mundo.
Este proyecto representa una inversión de siete mil 340 millones de euros. Se prevé que la primera fase, con una capacidad de 40 gigavatios-hora, inicie operaciones en 2026. De hecho, CATL informó que toda la producción inicial ya está comprometida con clientes europeos.
La planta generará miles de empleos, de los cuales alrededor de dos tercios serán contrataciones locales, y operará bajo estándares de Industria 4.0. Además, la empresa aspira a alcanzar la neutralidad de carbono en un plazo de dos años tras el comienzo de sus actividades.
Pero Hungría no es su único punto de enfoque. CATL ya opera una fábrica en Alemania con capacidad de 14 gigavatios-hora y participa en una empresa conjunta en España para desarrollar otra instalación de 50 gigavatios-hora. El objetivo es reforzar la cadena de suministro europea y reducir la dependencia de importaciones extrarregionales.
Más allá de los vehículos, la empresa concentra más del 30 por ciento del mercado global de sistemas de almacenamiento energético. Estos sistemas ayudan a estabilizar las redes eléctricas y reducir las pérdidas derivadas de la intermitencia de la generación eólica y solar. Un ejemplo es su proyecto en Bulgaria de 602 megavatios-hora, que incrementó la capacidad nacional de almacenamiento entre un 10 y un 15 por ciento.
A través de alianzas con inversionistas y compañías energéticas, CATL busca ampliar el despliegue de estas tecnologías para apoyar los objetivos regionales de transición energética.
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