Mick Jagger, el líder de The Rolling Stones, ha hablado con The New York Times sobre un tema inevitable: el paso del tiempo. A sus 83 años, el cantante es tajante al afirmar que "envejecer no tiene nada de bueno". Aunque reconoce que su cuerpo ya no es el mismo que en su juventud, Jagger tiene algo muy claro: no piensa retirarse.
Con el humor que lo caracteriza, el artista bromeó sobre su propia experiencia diciendo que ha olvidado toda su sabiduría y que, aunque se le hayan escapado algunas "perlas", ya no recuerda cuáles son. Para Jagger, lo más difícil de hacerse mayor es la pérdida de agilidad, confesando que no es agradable no poder hacer las cosas tan rápido como uno quisiera. Incluso puso el ejemplo del fútbol, mencionando que ahora lo ponen de portero, una posición en la que admite no ser muy bueno.
La entrevista también profundizó en la psicología del espectáculo. Jagger analizó la dicotomía de los "actores de método", quienes llevan sus personajes al extremo y luchan por desprenderse de ellos para volver a su personalidad verdadera, aspirando siempre a ser, en el fondo, una persona normal.
Finalmente, el músico reveló un detalle sobre la evolución de su forma de componer. Jagger explicó que ha adoptado la costumbre de escribir canciones sobre relaciones personales, integrando únicamente una estrofa de política o comentarios sociales. Según el cantante, este es un truco aprendido de otros compositores, ya que considera que el público no desea escuchar una canción completa dedicada exclusivamente a la política.
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