Un violento episodio de criminalidad sacudió la tranquilidad de la avenida El Derby, en el distrito de Santiago de Surco, durante la mañana de este jueves. En un ataque coordinado y ejecutado con extrema violencia, cinco delincuentes fuertemente armados interceptaron un vehículo que transportaba un cargamento de oro, dejando como saldo un conductor herido y la presunta desaparición forzada de un acompañante.
De acuerdo con la información preliminar proporcionada por las autoridades, el asalto ocurrió aproximadamente a las 5:30 a. m. Los atacantes, que portaban armas de fuego tanto de corto como de largo alcance, bloquearon el paso de un vehículo blanco con placa BRJ-303. En la unidad viajaban dos hombres: el conductor, identificado como César Augusto Espinoza Hernández, de 46 años, y un copiloto.
La agresividad del ataque quedó evidenciada por la descarga de proyectiles contra los ocupantes del vehículo. Espinoza Hernández recibió un impacto de bala en el brazo derecho, lo que obligó a que la unidad se detuviera. Tras el impacto, el conductor fue forzado a descender del automóvil bajo amenazas. En ese momento, los asaltantes se apoderaron de una mochila que contenía el cargamento de oro y huyeron del lugar.
La Policía Nacional del Perú (PNP) maneja actualmente la hipótesis de que el copiloto fue secuestrado por los criminales durante la acción. En sus declaraciones ante los investigadores, el conductor herido, quien fue trasladado al Hospital Cayetano Heredia para recibir atención médica, manifestó que desconocía la identidad real de su acompañante y que solo lo conocía por el nombre de “Urbano”. Asimismo, Espinoza Hernández detalló que, minutos antes del atentado, ambos habían recogido la mochila con el oro en un inmueble ubicado en la avenida El Polo, en el mismo distrito de Surco, con destino final al almacén SAASA, situado en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. El conductor aseguró desconocer tanto la cantidad exacta de mineral transportado como la identidad del propietario del cargamento.
La escena del crimen fue analizada por peritos de Criminalística de la PNP, quienes hallaron un total de 27 casquillos de bala. La cantidad de evidencia balística confirma la intensidad del ataque y el poder de fuego desplegado por la banda criminal. Actualmente, los detectives trabajan en determinar la ruta de escape de los delincuentes y verificando la veracidad del presunto secuestro del copiloto.
Uno de los mayores obstáculos para la investigación es la falta de videovigilancia pública en el tramo específico de la avenida El Derby donde ocurrió el hecho. Ante esta carencia, agentes de la comisaría de Monterrico se encuentran desplegados recopilando registros de cámaras de seguridad privadas y equipos instalados en vías aledañas, tales como la avenida El Polo y los accesos al Jockey Club, con el objetivo de identificar a los responsables.
Desde una perspectiva técnica, el criminólogo Sebastián Flores ha analizado el modus operandi del ataque, sugiriendo que el mineral robado podría tener un origen informal o ilegal. Flores explicó que las empresas mineras formales implementan cadenas logísticas estrictas y contratan empresas especializadas con protocolos de seguridad, personal equipado y blindaje para trasladar bienes de alto valor. El hecho de que el oro fuera transportado en una camioneta convencional y dentro de una mochila resulta incompatible con los estándares de seguridad del sector formal.
Según el especialista, este escenario sugiere un "negocio turbio" donde existen disputas por el control del mineral entre organizaciones criminales. El presunto secuestro del copiloto refuerza esta tesis, ya que indica que el objetivo iba más allá de una simple sustracción de bienes, apuntando a un conflicto entre bandas dedicadas a economías ilegales. Flores advirtió que la minería ilegal constituye un "ecosistema criminal" que converge con otros delitos como el sicariato, la trata de personas, la extorsión y el lavado de activos.
Este hecho se suma a una preocupante tendencia de asaltos a cargamentos de oro en Lima. El pasado 22 de marzo, presuntos miembros de la organización criminal "Los Injertos del Callao y Ventanilla" realizaron un ataque similar en la subida de la Costa Verde, en San Miguel, robando aproximadamente cuatro kilogramos de oro. Aunque en abril la PNP y el Ministerio Público capturaron a ocho miembros de dicha organización en un operativo masivo, el cabecilla, Giancarlo Infante, alias ‘Cholo Jean’, permanece prófugo.


