Argentina lucha por defender su título mundial, pero su camino está marcado por la controversia. Tras vencer a Egipto 3 a 2, el equipo africano solicitó a la FIFA la expulsión de los árbitros, alegando parcialidad a favor de la Albiceleste y de Lionel Messi.
El entrenador egipcio, Hossam Hassan, afirmó que su equipo fue tratado injustamente y sugirió que la FIFA desea mantener al campeón y a Messi en la competencia. Entre las quejas destacan un gol anulado por el VAR y dos posibles penales no pitados antes del gol de la victoria argentina.
Las sospechas crecen con otros incidentes. Para el partido entre Francia y Marruecos, todo el cuerpo arbitral, liderado por Facundo Tello, es argentino. Además, se cuestiona por qué Messi no recibió tarjeta roja en una jugada contra Argelia, mientras que el estadounidense Folarin Balogun sí fue expulsado en una acción similar contra Bosnia.
Este patrón de presunto favoritismo se extiende a otras decisiones institucionales. El Inter de Miami fue seleccionado para el Mundial de Clubes a pesar de no ser campeón de la MLS, permitiendo que Messi jugara la inauguración. Asimismo, el sorteo del Mundial separó a los cuatro mejores rankings para evitar enfrentamientos prematuros, otorgando a Argentina un camino más sencillo.
En cuanto a la disciplina, las estadísticas muestran que Argentina recibe una tarjeta amarilla cada 19.7 faltas, una cifra mucho menor a la de Inglaterra, que recibe una cada 7.7. Además, Argentina lidera la tabla de penaltis concedidos en este torneo con tres a su favor.
Si bien algunos ven aquí una conspiración, otros argumentan que el estilo ofensivo y la posesión del balón de Argentina justifican estas cifras estadísticas.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.


