El caso de los mensajes racistas dirigidos hacia el delantero francés Kylian Mbappé ha escalado a un nivel de repercusión internacional, sumando ahora la intervención formal del Real Madrid. Este 7 de julio de 2026, la entidad madrileña emitió un comunicado oficial a través de sus canales institucionales para manifestar su respaldo absoluto al futbolista y condenar enérgicamente las publicaciones realizadas por la senadora paraguaya Celeste Amarilla.
Con esta postura, el conjunto blanco expande el radio de la controversia. Lo que inicialmente era un conflicto que involucraba a la Federación Francesa de Fútbol, al Gobierno de Paraguay y a diversas autoridades francesas, ahora incorpora al club propietario de los derechos federativos del jugador. El Real Madrid ha decidido asumir una defensa pública y contundente de una de sus figuras más emblemáticas, marcando una posición clara frente a los ataques recibidos por el delantero.
En el documento difundido, el Real Madrid expresó "su más rotundo rechazo a las lamentables manifestaciones racistas y xenófobas" que fueron dirigidas contra Mbappé. Más allá de la condena al contenido de los mensajes, la institución madrileña puso el foco en la calidad de la persona que emitió dichas expresiones. El club cuestionó severamente que este tipo de comentarios provinieran de una figura pública, señalando que tales manifestaciones son "impropias de una representante política" y que resultan contrarias a los valores fundamentales que deben promover todas aquellas personas que ejercen cargos de elección popular.
La entidad blanca fundamentó su posición analizando el impacto social que tiene Kylian Mbappé, subrayando que su influencia trasciende los límites del terreno de juego. En el comunicado se señaló que el jugador es un referente para millones de personas, haciendo especial énfasis en los niños y niñas de todo el mundo. El club advirtió que normalizar este tipo de ataques no solo es inaceptable, sino que afecta la convivencia social y transmite un mensaje opuesto a los principios de respeto y tolerancia que el deporte debe promover.
El Real Madrid concluyó su pronunciamiento reafirmando su compromiso constante en la lucha contra el racismo, la xenofobia y cualquier otra forma de violencia o discriminación. La institución sostuvo firmemente que los comportamientos que incitan al odio no deben tener cabida en la sociedad contemporánea.
El origen de este conflicto se remonta al enfrentamiento entre las selecciones de Francia y Paraguay en los octavos de final del Mundial 2026. Tras la victoria del conjunto francés, la senadora Celeste Amarilla utilizó la red social X para publicar una serie de mensajes ofensivos contra Mbappé. Estas publicaciones provocaron una respuesta inmediata del capitán francés, quien calificó a la legisladora como una mujer "despreciable e indigna de su cargo", aclarando además que las palabras de la senadora no representaban la voluntad ni el sentimiento del pueblo paraguayo.
A raíz de estos hechos, la Federación Francesa de Fútbol anunció que emprenderá acciones legales pertinentes ante la Fiscalía de París. Por su parte, el Gobierno de Paraguay emitió un rechazo oficial a las declaraciones de Amarilla, aclarando que sus palabras correspondían estrictamente a una posición personal y no a una postura estatal. Asimismo, diversos organismos internacionales se sumaron a la condena de los mensajes.
La propia senadora Celeste Amarilla reconoció posteriormente que sus expresiones tuvieron un contenido racista. No obstante, intentó justificar su comportamiento apelando a la frustración derivada de la eliminación de la selección paraguaya, conocida como la Albirroja. Amarilla llegó a afirmar que provenía de una generación donde llamar a alguien "pequeño mierda negro" era algo común, e incluso mencionó que los paraguayos no deben ser subestimados, citando el caso de Ronaldinho ("Dinho") y su paso por las cárceles debido a temas de corrupción.
La entrada del Real Madrid en este debate confirma que el episodio ha superado la fase de una simple polémica deportiva surgida durante la Copa del Mundo. El caso ha terminado involucrando a una federación nacional, a los gobiernos de dos naciones, a organismos internacionales, a la justicia francesa y al club más laureado de Europa. Mientras el caso sigue acumulando repercusiones institucionales, Kylian Mbappé se prepara para disputar los cuartos de final del Mundial con la selección de Francia.


