El fervor y el fanatismo que los ciudadanos argentinos experimentan cada vez que Lionel Messi y la selección nacional, conocida como la "Albiceleste", disputan un encuentro en la Copa del Mundo, han demostrado tener un impacto que trasciende lo deportivo. Este fenómeno ha llegado a afectar la red eléctrica del país suramericano, provocando que la demanda de energía presente un comportamiento sumamente peculiar y sincronizado con el desarrollo de los partidos.
Este comportamiento energético no es un hecho aislado, ya que fue observado previamente durante la edición de Catar 2022. No obstante, la tendencia volvió a manifestarse con claridad durante los encuentros que Argentina disputó en el presente Mundial 2026, específicamente en la fase de grupos y en los dieciseisavos de final. La confirmación más reciente de este fenómeno se dio durante el electrizante partido disputado este martes, en el cual la denominada "Scaloneta" logró vencer de forma agónica a Egipto con un marcador de 3-2, sellando así su pase a los cuartos de final mediante una histórica remontada.
De acuerdo con un informe técnico emitido por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), la entidad encargada de administrar y coordinar el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), se ha detectado una evolución muy particular y característica de la demanda eléctrica durante los campeonatos mundiales. Según el reporte, cada vez que Messi y sus compañeros entran en acción, la gráfica que mide el consumo de energía en Argentina dibuja una forma de "W". Este patrón visual ha sido comparado con un electrocardiograma que refleja los sobresaltos y la tensión de los corazones de los aficionados argentinos.
Los registros detallados por Cammesa para el partido del pasado martes permiten analizar la magnitud de este fenómeno. Una hora antes del pitazo inicial, la demanda eléctrica se situaba en 22 mil 534 megavatios, una cifra que se encontraba ligeramente por debajo de los niveles habituales para un mediodía de día laboral en el país. Quince minutos antes del comienzo del encuentro, la demanda descendió a 21 mil 702 megavatios, para luego experimentar una caída abrupta durante el transcurso del primer tiempo, alcanzando un mínimo de 20 mil 047 megavatios.
Sin embargo, el comportamiento cambia drásticamente durante el descanso. En el entretiempo, la demanda se recuperó con fuerza, registrando un pico de 20 mil 619 megavatios. Esta tendencia se invirtió nuevamente al iniciar el segundo tiempo del partido, donde se registró otro descenso significativo en el consumo, bajando hasta los 18 mil 778 megavatios. Este último nivel de consumo es particularmente notable, ya que es propio de las horas de la madrugada, momento en el que la actividad productiva del país es mínima. Finalmente, una hora después de haber concluido el encuentro, la demanda mostró una recuperación, situándose en los 19 mil 815 megavatios.
Desde la perspectiva técnica, Cammesa explicó que este patrón se debe a la simultaneidad en el comportamiento de millones de personas que se vuelcan masivamente a un medio de comunicación, principalmente la televisión, para seguir los pasos de la selección. Este efecto se acentúa especialmente durante los días hábiles y a medida que el equipo nacional avanza hacia las instancias finales de la competencia.
En el sector energético, este fenómeno es conocido como "TV pickup". Se trata de un pico súbito y sincronizado de demanda eléctrica que ocurre durante las pausas en las transmisiones de eventos de gran relevancia. El mecanismo es sencillo: durante el entretiempo o los cortes publicitarios, millones de personas se levantan de sus asientos al mismo tiempo para encender luces en el baño, abrir la nevera, calentar comida, preparar café o, en el caso específico de los argentinos, calentar agua para el té o el mate.
Este tipo de comportamiento ha sido objeto de estudio en otros países. En el Reino Unido, por ejemplo, se ha analizado un fenómeno similar durante los entretiempos de partidos de fútbol decisivos, donde millones de personas conectan simultáneamente hervidores de agua o calentadores para preparar té, generando un impacto similar en la infraestructura eléctrica nacional.


