La comunidad de la comuna de Alto del Carmen vivió recientemente una experiencia de aprendizaje y descubrimiento con la realización de la jornada denominada ASTROVALLE. Esta actividad, que tuvo como escenario la cancha de Chanchoquín Chico, se diseñó con el propósito fundamental de acercar el fascinante mundo del astroturismo a los habitantes de la zona, permitiéndoles interactuar de manera directa con los fenómenos celestes y comprender la importancia de los recursos naturales que posee su territorio.
El evento contó con una nutrida concurrencia de familias y amigos, quienes se acercaron al lugar para participar en una programación diversa que integró la ciencia, la educación y la recreación. El objetivo central fue aprovechar las condiciones geográficas y atmosféricas de la comuna, la cual cuenta con cielos privilegiados que facilitan la visibilidad de los cuerpos celestes, convirtiéndose en un activo invaluable para el desarrollo de actividades astronómicas.
Durante el desarrollo de la jornada, los asistentes pudieron sumergirse en el conocimiento a través de una serie de talleres de astronomía. Estas sesiones fueron apoyadas por el uso de material didáctico, lo que permitió que conceptos complejos del universo fueran transmitidos de manera sencilla y comprensible para todas las edades. Una de las actividades más destacadas fue la observación directa del cielo mediante el uso de telescopios, herramienta que permitió a los presentes observar detalles del espacio que normalmente son invisibles al ojo humano.
Además de la observación, la jornada integró la fotografía nocturna, una disciplina que permitió a los participantes capturar la belleza del firmamento nocturno, fusionando la técnica visual con la apreciación astronómica. Complementando estas experiencias, se llevaron a cabo charlas impartidas por expertos en la materia, quienes compartieron sus conocimientos y resolvieron inquietudes, fomentando así un espíritu de curiosidad y aprendizaje continuo entre los asistentes.
El evento no se limitó estrictamente a la parte académica, ya que se buscó crear un ambiente integrador y festivo. Para ello, se organizó un entretenido taller de cuerpos pintados con neón, aportando un componente artístico y visual que llamó la atención de los más jóvenes y niños. La atmósfera de asombro y convivencia fue acompañada por música en vivo, a cargo de Astropuerto, lo que transformó la jornada en un espacio pensado no solo para aprender, sino también para compartir y maravillarse colectivamente con la inmensidad del universo.
La calidad técnica y educativa de ASTROVALLE fue posible gracias a la colaboración de especialistas reconocidos en el área. En este sentido, destacó la valiosa participación del profesor Germán Rojas, quien aportó su experiencia pedagógica, así como la intervención del Observatorio El Churcal y el equipo del Centro Astronómico Andrómeda de Copiapó. Estos colaboradores compartieron su entusiasmo y sabiduría con los presentes, fortaleciendo el vínculo entre las instituciones científicas y la comunidad local.
Desde el punto de vista organizativo, la actividad fue el resultado del trabajo coordinado entre la Corporación Municipal de Turismo de Alto del Carmen y la Oficina de Turismo Municipal. Ambas entidades unieron esfuerzos para garantizar que la jornada se desarrollara de manera exitosa, reafirmando así el compromiso institucional de seguir impulsando el astroturismo como una herramienta de desarrollo local y educativo.
Finalmente, la jornada ASTROVALLE puso de relieve la necesidad de poner en valor uno de los mayores patrimonios naturales de la zona: sus cielos limpios y privilegiados. Al promover el astroturismo, la comuna no solo busca atraer el interés de observadores, sino también concienciar a su propia población sobre la riqueza de su entorno natural y la importancia de preservar la calidad del aire y la oscuridad del cielo nocturno para las futuras generaciones.


