En el corazón del barrio de Recoleta, en la ciudad de Buenos Aires, una propiedad situada en la intersección de las calles Juncal y Uruguay ha captado la atención del mercado inmobiliario. No se trata únicamente de una operación comercial, sino de la puesta en venta de un inmueble que ha estado íntimamente ligado a la historia política reciente de Argentina debido a su ubicación estratégica: el dúplex perteneciente a Ximena de Tezanos Pinto, situado inmediatamente arriba del departamento que fue residencia de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner.
La propiedad se presenta como una unidad de dimensiones considerables y características arquitectónicas singulares. El inmueble cuenta con una superficie cubierta de 280,57 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas. Uno de los mayores atractivos de la vivienda es su terraza de uso exclusivo, que abarca 120 metros cuadrados y está equipada con una piscina y una parrilla, atributos que resultan poco frecuentes en las residencias del sector tradicional de Recoleta.
En cuanto a su distribución interna, el departamento dispone de cuatro dormitorios en suite. La habitación principal se distingue por contar con un vestidor propio. La organización de los espacios permite una doble circulación, lo que optimiza el movimiento dentro de la vivienda. Además, cuenta con una cocina espaciosa diseñada para el uso cotidiano y una kitchenette auxiliar que brinda servicio a tres de las suites. Para completar la zona social y de servicio, la unidad incorpora un toilette de recepción y dependencias específicas para el personal de servicio.
El segundo nivel de la propiedad ofrece una particularidad notable: un departamento independiente de aproximadamente 30 metros cuadrados. Este espacio cuenta con su propio baño y cocina, funcionando como una unidad autónoma dentro del dúplex. En este mismo sector se encuentran ubicados el lavadero y el acceso a la mencionada terraza con pileta y parrilla. Un rasgo arquitectónico poco habitual en los edificios residenciales de la zona es que la propiedad permite accesos independientes en ambos niveles.
La actual propietaria, Ximena de Tezanos Pinto, adquirió la propiedad hace más de tres décadas. En aquel momento, el estado de conservación del departamento era precario, lo que llevó a la dueña a realizar una remodelación integral. Tras estas obras, el inmueble recuperó su funcionalidad y valor, convirtiéndose en el hogar donde se criaron sus tres hijos. Esta adaptación de los espacios permitió un aprovechamiento eficiente de la superficie, creando una dinámica habitacional distinta a la de otras viviendas similares en el barrio.
El valor del inmueble no reside solo en sus metros cuadrados, sino también en la calidad constructiva del edificio. La obra fue proyectada por el prestigioso estudio Sánchez, Lagos y de la Torre, una firma sumamente influyente en la arquitectura argentina del siglo XX, reconocida por haber participado en el diseño de edificios emblemáticos como el Kavanagh. Esta herencia arquitectónica se refleja en el interior del departamento, donde se conservan los pisos de parqué originales, reforzando el carácter estilístico de la construcción y su pertenencia al patrimonio urbano porteño.
Sin embargo, la propiedad es reconocida públicamente por su vínculo con la política argentina. La esquina de Juncal y Uruguay fue durante años un centro de actividad social y política, donde militantes y simpatizantes de Cristina Fernández de Kirchner se congregaban frente al edificio mientras la exmandataria se dirigía a ellos desde su balcón. Esta zona fue también el escenario de un hecho crítico el 1 de septiembre de 2022, cuando se produjo un fallido atentado contra la entonces vicepresidenta, suceso que motivó el posterior traslado de Fernández de Kirchner a un nuevo domicilio en el barrio de Constitución.
Ximena de Tezanos Pinto, la dueña del dúplex, también adquirió notoriedad mediática propia. Desde su balcón, la propietaria solía exhibir banderas y carteles con mensajes dirigidos al gobierno del cual formaba parte la exmandataria. Según sus declaraciones, estas acciones fueron realizadas en defensa de la República y la democracia, transformando su hogar en un punto de referencia simbólico y, en diversas ocasiones, en un foco de tensión pública.
Actualmente, la propiedad se ofrece en el mercado por un valor de US$930.000. Este precio refleja tanto la amplitud de la unidad y sus comodidades como su ubicación en una de las zonas más tradicionales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La venta de este inmueble representa un nuevo capítulo para un enclave urbano donde la arquitectura de vanguardia y los acontecimientos políticos se han entrelazado durante años.


