ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 14 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Monseñor Cristino Ramos asume la Diócesis de Concepción y Amambay con un fuerte compromiso social

En medio de una emotiva ceremonia llevada a cabo en la Catedral de Concepción, fue ordenado como nuevo obispo de la Diócesis de Concepción y Amambay, el monseñor Cristino Ramos González. El nuevo pastor de la iglesia inició sus actividades eclesiales en esta ceremonia, que contó con la presencia de importantes autoridades eclesiásticas y estuvo [...] La entrada Concepción y Amambay tienen nuevo obispo se publicó primero en Unicanal .

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Monseñor Cristino Ramos asume la Diócesis de Concepción y Amambay con un fuerte compromiso social
Puntos clave

Monseñor Cristino Ramos González fue ordenado como el nuevo obispo de la Diócesis de Concepción y Amambay en una ceremonia marcada por un fuerte compromiso social. El nuevo prelado centró su mensaje en enfrentar los graves flagelos de la región, como la pobreza, la violencia y el narcotráfico, proponiendo una gestión basada en el servicio y la cercanía con los más vulnerables. Durante su intervención, Ramos denunció que la exclusión y la falta de salud son formas de secuestro, recordando además la dolorosa ausencia de Óscar Denis, Edelio Morínigo y Félix Urbieta. Bajo el lema Busquen primero el Reino de Dios, el obispo definió una hoja de ruta centrada en la justicia y el acompañamiento activo de las luchas cotidianas de la comunidad.

En una jornada marcada por la solemnidad y la emotividad, el monseñor Cristino Ramos González fue ordenado oficialmente como el nuevo obispo de la Diócesis de Concepción y Amambay. La ceremonia, que tuvo lugar en la Catedral de Concepción, representó el inicio formal de sus labores como la máxima autoridad eclesial de dicha región, estableciendo desde el primer momento el tono de su gestión pastoral.

El evento religioso contó con la asistencia de destacadas autoridades eclesiásticas, quienes acompañaron al nuevo pastor en este paso fundamental de su trayectoria ministerial. El ambiente en la Catedral reflejó la importancia del nombramiento, consolidando la transición de liderazgo en la iglesia local y marcando el comienzo de una etapa de guía espiritual para los fieles de Concepción y Amambay.

Desde el inicio de la ceremonia, el mensaje predominante fue el de un compromiso profundo y directo con la realidad social que atraviesan los territorios bajo su nueva jurisdicción. Según los reportes del corresponsal Marcelo Riveros, la ordenación no fue solo un acto litúrgico, sino una declaración de intenciones frente a las problemáticas que afectan a la población regional.

Durante la homilía, se realizó un análisis detallado y crudo sobre el entorno en el que el monseñor Cristino Ramos inicia su misión. Se destacó que la Diócesis de Concepción y Amambay se encuentra en un territorio severamente impactado por diversos flagelos sociales. Entre los desafíos más urgentes mencionados se encuentran la pobreza persistente, el avance del narcotráfico, los índices de violencia y la exclusión social que margina a amplios sectores de la comunidad.

Sin embargo, el discurso no se limitó a señalar las carencias. Se subrayó que, paralelamente a estas dificultades, la región es ampliamente reconocida por la solidaridad de su gente. Este contraste entre la precariedad material y la fortaleza humana se presentó como el escenario donde el nuevo obispo desarrollará su labor, apoyándose en la capacidad de ayuda mutua de los ciudadanos para enfrentar las adversidades.

En su primer mensaje oficial como obispo, monseñor Ramos fue enfático al asegurar que su camino será compartido con el pueblo. El prelado expresó su determinación de caminar junto a la comunidad para afrontar los desafíos sociales y humanos que definen la zona, posicionando a la iglesia como un acompañante activo de las luchas cotidianas de los ciudadanos.

Un momento de particular sensibilidad ocurrió cuando el nuevo obispo hizo memoria de aquellos que aún no han regresado a sus hogares. Monseñor Ramos recordó explícitamente los casos de los secuestrados Óscar Denis, Edelio Morínigo y Félix Urbieta, integrando este dolor social en el corazón de su primera intervención pública.

Asimismo, el monseñor expandió el concepto de "secuestro", señalando que existen otras formas de privación de la libertad y la dignidad que son igualmente devastadoras. Para la nueva autoridad eclesial, la pobreza extrema, la falta de medicamentos esenciales y la exclusión social representan "secuestros" que encadenan a las personas y les impiden desarrollar una vida plena y digna.

Para guiar su ministerio, el monseñor Cristino Ramos presentó su lema episcopal: “Busquen primero el Reino de Dios”. A través de esta premisa, el obispo definió la hoja de ruta de su gestión, la cual estará centrada en tres pilares fundamentales: el servicio desinteresado, la búsqueda de la justicia y una cercanía constante con aquellos que más lo necesitan.

Con este enfoque, la Diócesis de Concepción y Amambay inicia un nuevo ciclo bajo la conducción de un pastor que ha priorizado la realidad humana y social sobre el formalismo, comprometiéndose a ser una voz activa frente a las injusticias y un apoyo constante para los más vulnerables de la región.

Cobertura en Video