La selección de Colombia se prepara para establecer un hito en la historia de las Copas del Mundo. En el marco de la edición número 23 del torneo, el equipo cafetero se convertirá en la única selección participante que disputará sus encuentros en las tres naciones anfitrionas: México, Estados Unidos y Canadá. Este hecho representa un desafío logístico y físico considerable para el plantel dirigido por el entrenador argentino Néstor Lorenzo.
De acuerdo con la hoja de ruta del torneo, la plantilla nacional aterrizará en la ciudad de Vancouver para hacer uso del BC Place, estadio ubicado en el centro de dicha urbe. Con este desplazamiento, Colombia ingresa al tercer país de su periplo mundialista, consolidando una trayectoria geográfica que no tiene paralelo en el presente certamen.
Este récord supera la complejidad logística experimentada en el Mundial de Corea-Japón 2002. En aquella ocasión, la organización del torneo se distribuyó entre dos naciones, limitando los traslados de las selecciones. En la actualidad, la escala del evento se ha multiplicado drásticamente al extenderse por tres países diferentes, y Colombia será la única escuadra en competir en los tres territorios.
El camino de la selección, capitaneada por James Rodríguez, comenzó el pasado 17 de junio. El debut tuvo lugar en el emblemático Estadio Azteca de la Ciudad de México, donde los cafeteros lograron una victoria por 3-1 frente a la selección de Uzbekistán. Tras este primer encuentro, el equipo se trasladó a la ciudad de Guadalajara para enfrentar su segundo partido de la fase de grupos. Allí, el 23 de junio, se impusieron por 1-0 ante la República Democrática del Congo.
Posteriormente, el equipo de Néstor Lorenzo se desplazó hacia territorio estadounidense. El 28 de junio, en la ciudad de Miami, Colombia disputó el encuentro que le permitió asegurar el liderato del grupo K, logrando un empate frente a la selección de Portugal, equipo donde milita Cristiano Ronaldo.
La travesía continuó con un traslado hacia Kansas City para disputar la ronda de dieciseisavos de final contra Ghana. El encuentro se llevó a cabo en el Arrowhead Stadium, recinto reconocido por poseer un Récord Guinness debido al rugido más potente registrado en un estadio al aire libre. Colombia venció en este duelo por 1-0, lo que le otorgó el pase a los octavos de final.
Sin embargo, este avance ha traído consigo una presión temporal extrema. Debido a un calendario ajustado al límite, el equipo colombiano ha contado con un margen de solo tres días para abandonar los Estados Unidos y trasladarse hasta Vancouver para establecerse y preparar el próximo compromiso.
Esta situación plantea una clara desventaja competitiva frente a su próximo rival, Suiza. El equipo suizo llega al encuentro con un menor desgaste físico y una cantidad significativamente menor de kilómetros recorridos, ya que ha desarrollado todos sus partidos en la costa oeste de Norteamérica. Los suizos iniciaron su participación en el Estadio de la Bahía de San Francisco, en California, se desplazaron luego hacia el sur para jugar en Los Ángeles contra Bosnia-Herzegovina el 18 de junio, y finalmente viajaron al norte hasta Vancouver, donde disputaron su último partido de fase de grupos contra Canadá y su encuentro de dieciseisavos, asegurando el liderato del grupo B.
De lograr la victoria frente a Suiza y sellar su pase a los octavos de final, Colombia deberá enfrentar un nuevo traslado. El calendario indica que el equipo deberá regresar a Estados Unidos para enfrentarse el 11 de julio en Kansas City contra el ganador de la llave entre Argentina y Egipto.
Si el sueño mundialista persiste, la selección cafetera tendría solo dos destinos finales: Atlanta, donde se disputarían las semifinales, y el cierre del torneo en Nueva York/Nueva Jersey para la gran final, completando así un impresionante hito de movilidad y resistencia física.


