A dos meses del fallecimiento de Luis “Beto” Brandoni, una de las figuras más emblemáticas del cine y el teatro argentino, su compañera de vida, Saula Benavente, ha compartido un testimonio conmovedor que despoja al actor de su armadura pública para mostrar al hombre detrás de la leyenda. En una entrevista conducida por el periodista Fernando Marín para el ciclo audiovisual "Proyecto 86" de Infobae, Benavente ofreció un retrato de intimidad absoluta sobre los últimos catorce años que compartió con el artista.
Lejos de la imagen del peleador político o la estrella de pantalla, Benavente describió a un Brandoni "entrecasa", entrañable y, sorprendentemente, ajeno a la magnitud de su propia popularidad. Una de las anécdotas que mejor ilustra esta humildad ocurrió durante una cena en la Recova, donde el actor, al levantar la vista, se sorprendió genuinamente al descubrir un mural inmenso con su propia imagen, reaccionando con la curiosidad de un niño al sacarse una fotografía con la pintura. Según Saula, esta falta de consciencia sobre su fama se extendía a otros ámbitos; incluso durante un viaje a Punta Cana con escala en Lima, Brandoni solía preguntar en voz baja a quienes lo detenían para pedirle fotos: “Preguntales de dónde me conocen”.
La accesibilidad del actor era otra de sus señas distintivas. Benavente reveló que Brandoni mantenía su teléfono fijo y celular al alcance de cualquier persona, permitiendo que periodistas y conocidos lo llamaran a cualquier hora, incluso durante sus horas de sueño, reflejando una apertura y una falta de pretensiones inusuales para alguien de su calibre.
La relación entre ambos, marcada por una diferencia de treinta y tres años, no estuvo exenta de desafíos internos. Saula confesó haber enfrentado sus propios prejuicios al inicio del vínculo. A pesar de considerarse una mujer moderna, admitió que inicialmente sentía vergüenza de que la tomaran de la mano en la calle por el temor al juicio social sobre la diferencia de edad. Sin embargo, explicó que ese sentimiento desapareció al descubrir la seguridad y el apoyo emocional que Brandoni le brindaba, describiendo la relación como un refugio donde finalmente pudo sentirse "abrazada".
En el plano profesional y emocional del tramo final de su carrera, Benavente destacó el rol fundamental de Solita Silveyra. Describió a la actriz como un "bastón" indispensable y una compañera generosa que sostuvo a Brandoni cuando este comenzó a sentirse débil físicamente. Benavente recordó la lealtad incondicional de Silveyra, quien aseguró que la obra "Quién es quién?" se seguiría realizando mientras el actor así lo deseara, calificando este gesto como un acto de amor y fidelidad extraordinario.
El encuentro también permitió rescatar anécdotas que vinculan a Brandoni con figuras internacionales. Saula recordó una cena en casa de Beto donde Robert De Niro, Lito Cruz y el propio Brandoni debatieron sobre quién era el mejor actor de la historia. Mientras Lito Cruz defendía a Marlon Brando, De Niro sostuvo que el mejor era Marcelo Mastroianni por su capacidad para dominar tanto la comedia como el drama, criticando la incapacidad de Brando para hacer comedia.
No obstante, la anécdota que mejor define la escala de valores de Brandoni ocurrió cuando De Niro visitó Argentina para filmar una serie. A pesar de que los directores Gastón Duprat y Mariano Cohn organizaron un almuerzo en el hotel para que el actor estadounidense conociera a Brandoni, este declinó la invitación. El motivo fue simple pero revelador: era domingo y Brandoni tenía la costumbre inamovible de comer pasta con su mejor amigo de toda la vida, Vittorio. Para él, la lealtad a su amigo estaba por encima de cualquier encuentro con una estrella de Hollywood.
Finalmente, Saula Benavente habló sobre el proceso de duelo y la cotidianidad marcada por la ausencia, mencionando detalles tan pequeños pero dolorosos como el hábito de buscar picantes nuevos en sus viajes para regalárselos a Beto. A pesar de la tristeza, manifestó vivir el presente con tranquilidad, sabiendo que el último año y medio de acompañamiento fue espectacular y que lograron concretar proyectos juntos, como la producción de una película, que fortaleció su vínculo hasta el final.


