El Parque Zoológico Nacional de Cuba ha anunciado el nacimiento de una cría de dromedario (Camelus dromedarius), un evento que marca un hito para la institución al ser el primer nacimiento de esta especie registrado en aproximadamente tres décadas. La noticia fue difundida oficialmente por la Empresa Cubana de Zoológicos a través de su página de Facebook, donde se informó que tanto la madre como la recién nacida se encuentran en perfectas condiciones de salud, recibiendo la atención necesaria por parte del personal técnico especializado del área.
Uno de los aspectos más destacados de este nacimiento es la apariencia física de la cría. Según las fotografías publicadas por la institución, el ejemplar presenta un llamativo pelaje de color negro oscuro. Esta característica es considerada muy poco frecuente dentro de la especie, ya que los dromedarios suelen presentar tonalidades que varían entre el beige, el marrón claro o el color arena. Las imágenes compartidas muestran la interacción natural entre la madre y su cría, donde se aprecia a la progenitora inclinada sobre la pequeña, realizando los cuidados típicos del periodo de postparto, mientras la cría descansa sobre el suelo de tierra y paja del recinto asignado.
Desde el punto de vista técnico, este nacimiento representa un logro significativo debido a que la reproducción de los dromedarios en cautiverio es un proceso especialmente complejo. El periodo de gestación de esta especie es extenso, oscilando entre los 13 y 15 meses. Además, los partos suelen producir generalmente una sola cría, y existe una dependencia crítica durante los primeros días, ya que la madre no se separa de su descendencia durante la primera semana de vida. En cuanto al desarrollo temprano, las crías de dromedario poseen la capacidad biológica de ponerse de pie desde el primer día de nacidas, y su periodo de lactancia puede extenderse entre uno y dos años.
Es relevante señalar que el dromedario es una especie que, aunque común en cautiverio o domesticada, se considera extinta en estado silvestre desde hace aproximadamente 2,000 a 3,000 años. Por esta razón, todos los ejemplares existentes en la actualidad en el mundo son animales domésticos o viven bajo regímenes de control en recintos especializados.
El Parque Zoológico Nacional de Cuba, donde ocurrió este suceso, está ubicado en la zona de Calabazar, en el municipio de Boyeros, La Habana. Esta institución fue inaugurada en marzo de 1984 y se extiende sobre una superficie de 340 hectáreas. Actualmente, alberga a más de un centenar de especies, que incluyen tanto fauna nativa de la isla como diversos animales exóticos, consolidándose como un centro fundamental para la conservación.
Este nuevo nacimiento se suma a una tendencia positiva de logros reproductivos en la institución, especialmente con especies cuya reproducción en cautiverio es difícil. En marzo de 2021, el zoológico registró el nacimiento de cuatro tigres de Bengala a través de parto natural. Posteriormente, en junio de 2022, llegó al mundo una cría macho de rinoceronte blanco, y en agosto del mismo año nació otro tigre de Bengala. Estos resultados posicionan al parque como uno de los escenarios de conservación ex situ más activos de la región del Caribe.
No obstante, el éxito del Zoológico Nacional de Cuba contrasta con la situación reportada en otros centros similares del país. Mientras que la institución de La Habana avanza en sus programas de reproducción y conservación, otros zoológicos cubanos han sido objeto de serias denuncias. Un caso emblemático es el del zoológico de Camagüey, donde se han reportado situaciones de abandono y hambre, destacando casos de desnutrición extrema en ejemplares de leones.
Con la llegada de este dromedario de pelaje oscuro, el Parque Zoológico Nacional de Cuba reafirma su capacidad técnica para manejar gestaciones complejas y mantener la salud de especies raras, aportando datos valiosos sobre la reproducción de animales que ya no existen en estado salvaje.


