En la actualidad, la asistencia al viajero se ha consolidado como una de las recomendaciones fundamentales para todas aquellas personas que planifican abandonar el territorio ecuatoriano, independientemente de si el motivo de su traslado es el turismo, la realización de estudios superiores o compromisos de negocios. Esta herramienta de protección busca mitigar los riesgos asociados al desplazamiento internacional y brindar tranquilidad al pasajero.
María Pía Correa San Lucas, quien se desempeña como gerente general de Repsemun S.A. y actúa como representante en Ecuador de Universal Assistance, ha detallado que este servicio está diseñado para ofrecer una protección continua. La cobertura inicia en el preciso momento en que la persona sale de Ecuador y se extiende hasta su regreso efectivo al país, permitiendo que el usuario pueda afrontar cualquier tipo de imprevisto que surja durante su estancia en el extranjero.
Uno de los puntos más relevantes destacados por la especialista es la diferenciación conceptual entre un seguro de viaje y un servicio de asistencia. Correa San Lucas explicó que, aunque comúnmente se utilicen ambos términos de manera indistinta, la asistencia al viajero es en realidad un servicio integral. Esto implica que no se limita a una compensación económica posterior, sino que ofrece un acompañamiento activo y directo ante emergencias médicas y diversas eventualidades que puedan presentarse mientras la persona se encuentra fuera de sus fronteras.
Además de la seguridad personal, la asistencia al viajero se ha vuelto un requisito administrativo indispensable para acceder a ciertos destinos. La representante mencionó que en diversas regiones del mundo es obligatorio presentar una prueba de cobertura para poder ingresar. El ejemplo más prominente es el de Europa, donde para la obtención de la visa Schengen se exige una cobertura mínima de 30 mil euros. Asimismo, se informó que Argentina ha incorporado recientemente la obligatoriedad de contar con este tipo de protección para determinados perfiles de viajeros.
Para la contratación de estos servicios, existen diversos factores que determinan el plan más adecuado. Según lo expuesto por la gerente, la edad del pasajero, el destino elegido y el tiempo total de permanencia fuera del país son variables críticas. Esto se debe a que los costos de los servicios médicos varían significativamente entre las distintas regiones del mundo, por lo cual es imperativo que cada viajero seleccione un plan que se ajuste específicamente a sus necesidades y al riesgo del destino.
En cuanto al proceso de adquisición, Correa San Lucas señaló que la contratación puede gestionarse a través de agencias de viajes, las cuales emiten un voucher individual para cada pasajero. Como valor agregado, existen promociones diseñadas para acompañantes, facilitando que familiares o amigos accedan a beneficios especiales de protección. Es importante subrayar que la cobertura se mantiene invariable sin importar el motivo del viaje, ya sea por trabajo o placer, pues el objetivo primordial es garantizar la protección del individuo durante toda su permanencia en el exterior.
La relevancia de este servicio se manifiesta con mayor claridad ante la ocurrencia de accidentes o enfermedades lejos del hogar. En tales situaciones, el pasajero cuenta con el respaldo de una central de asistencia que opera las 24 horas del día y ofrece atención en diversos idiomas. El sistema se apoya en herramientas tecnológicas avanzadas que permiten la geolocalización del usuario, facilitando que sea dirigido al centro médico más cercano y adecuado, incluso en países donde el viajero no domina el idioma local.
Universal Assistance también contempla la atención a sectores vulnerables. La empresa ofrece planes especiales para personas de la tercera edad y para pasajeros que padecen enfermedades preexistentes, ampliando los montos de protección médica. Estas coberturas han resultado fundamentales en casos complejos que han requerido hospitalizaciones prolongadas y procesos de repatriación.
Finalmente, la asistencia no se limita exclusivamente al ámbito sanitario. El servicio también cubre eventualidades logísticas, como la pérdida de equipaje o los retrasos en los vuelos, proporcionando recursos para que el pasajero pueda adquirir artículos de primera necesidad mientras recupera sus pertenencias.
Con más de doce años de trayectoria en Ecuador, la empresa ha gestionado numerosos casos críticos, incluyendo a ecuatorianos hospitalizados por COVID-19. María Pía Correa concluyó que, tras la experiencia de la pandemia, ha habido un incremento significativo en el interés de los ecuatorianos por estas protecciones, reflejando una mayor conciencia sobre la importancia de contar con un respaldo sólido ante imprevistos en el extranjero.


