Un ataque explosivo ha sacudido la tranquilidad de Mónaco, una ciudad-Estado conocida por su seguridad y exclusividad. Un dispositivo bomba, colocado por un desconocido en una residencia privada, dejó gravemente heridas a tres personas: el magnate de origen ucraniano Vadym Yermolaiev, una mujer y un niño.
El ministro de Estado de Mónaco, Christophe Mirmand, señaló que un ataque de este tipo no se había producido nunca antes en el país, lo que ha generado una profunda conmoción entre sus residentes.
Vadym Yermolaiev, de 58 años y ciudadano chipriota desde 2019, amasó su fortuna en el sector inmobiliario de la ciudad de Dnipro, Ucrania. Según declaraciones previas a la revista Forbes, Yermolaiev renunció a su ciudadanía ucraniana buscando "protección internacional" debido a que consideraba que el sistema judicial y tributario de su país natal no eran objetivos ni perfectos.
Aunque el motivo del atentado sigue siendo un misterio, el perfil de Yermolaiev es complejo. En diciembre de 2023, fue sancionado por el gobierno de Kyiv por presuntamente realizar negocios en Crimea, territorio ocupado por Rusia, una acusación que el empresario ha negado.
Además, el entorno familiar del magnate ha estado vinculado a actividades delictivas. Su hijo, Artur Yermolaiev, fue condenado en Estonia por dirigir una red de fraude telefónico que robó aproximadamente 100 millones de euros a víctimas en varios países europeos entre 2019 y 2022. Tras cumplir una parte de su condena y pagar una multa de 8,5 millones de euros, Artur fue deportado a Israel.
Las autoridades mantienen la investigación abierta para dar con el responsable de este ataque que ha vulnerado la sensación de seguridad en el enclave costero.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.
