El equipo de búsqueda y rescate USAR Panamá mantiene una presencia activa y constante en territorio venezolano, donde continúa la misión crítica de localizar a posibles sobrevivientes tras el devastador terremoto ocurrido el pasado 24 de junio. Las operaciones se han concentrado específicamente en la localidad de La Guaira, una de las zonas que ha registrado los daños más severos a causa del sismo, convirtiéndose en el epicentro de los esfuerzos de salvamento internacionales.
La delegación panameña está compuesta por un contingente de 18 especialistas altamente capacitados en el manejo de desastres y rescate urbano. Para optimizar las probabilidades de éxito en la localización de personas atrapadas bajo los escombros, el equipo cuenta con el apoyo fundamental de unidades caninas de rastreo (K-9). Estos perros, debidamente certificados para la localización de personas con vida, son piezas clave en las primeras fases de exploración, permitiendo a los rescatistas identificar puntos críticos donde podrían encontrarse víctimas.
En el desarrollo de sus labores, los especialistas panameños aplican operaciones especializadas que combinan el instinto animal con la técnica humana. Entre los métodos empleados destaca la búsqueda por llamada y escucha, una táctica coordinada que consiste en establecer periodos de silencio absoluto para detectar cualquier sonido, grito o señal proveniente del interior de las estructuras colapsadas.
Para complementar estas técnicas, USAR Panamá ha integrado herramientas de alta tecnología que permiten una inspección más precisa y segura de los espacios confinados. El uso de cámaras térmicas y sondas visuales, conocidas como SearchCam, ha sido determinante para explorar cavidades y huecos generados por la caída de edificaciones. Estas herramientas permiten obtener imágenes visuales e infrarrojas de zonas que resultan prácticamente inaccesibles para el ser humano.
El proceso técnico es riguroso: los rescatistas realizan cortes técnicos en las estructuras dañadas para introducir las sondas y cámaras, lo que facilita la exploración visual antes de proceder a cualquier maniobra de extracción. Esta metodología no solo aumenta la seguridad de los rescatistas al evitar derrumbes accidentales, sino que permite que las operaciones de búsqueda se desarrollen de manera ininterrumpida durante las 24 horas del día, aprovechando cada minuto disponible en la carrera contra el tiempo.
Más allá de la búsqueda directa, el equipo panameño ha asumido tareas de gestión técnica en el terreno. Han llevado a cabo un reconocimiento georreferenciado detallado del área que tienen asignada, lo que implica el mapeo preciso de la zona para optimizar los recorridos. Asimismo, han realizado evaluaciones de daños estructurales para determinar la estabilidad de los edificios restantes y han delimitado las zonas de mayor impacto, trabajando bajo la coordinación estricta de la USAR Coordination Cell (UCC).
El contexto de la tragedia se ha visto acentuado por noticias desgarradoras, como la confirmación del fallecimiento de la esposa y los hijos del futbolista Lucas Trejo, hecho que subraya la magnitud de la pérdida humana provocada por este fenómeno natural en la región.
De cara a las próximas horas, la misión de USAR Panamá entrará en una fase de reorganización operativa. El objetivo es concentrar a todo el personal de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC Panamá) en la base de operaciones establecida. Esta redistribución de recursos permitirá intensificar las labores de rescate específicamente dentro del Sector D.
En este sector, la misión panameña operará bajo el liderazgo del equipo FRA-03, manteniendo una estrecha coordinación con las delegaciones internacionales de España y Alemania. Esta alianza multilateral busca unificar criterios y recursos para maximizar la eficiencia de las maniobras de búsqueda. A pesar de la complejidad del escenario y la cantidad de escombros, los equipos internacionales mantienen la esperanza firme de localizar sobrevivientes, continuando el despliegue de sus capacidades técnicas y humanas en el terreno.

