El grupo surcoreano de k-pop ATEEZ se encuentra actualmente en el centro de una intensa polémica que ha movilizado a su base de seguidores en Brasil. Lo que inicialmente se percibió como un gesto de homenaje al funk brasileño ha sido calificado por una parte considerable de los fans como una "apropiación de mal gusto", desencadenando un movimiento organizado en redes sociales bajo la etiqueta #RespectBrazilianATINY.
La controversia gira en torno a la canción "BAD", el tema que abre el más reciente mini álbum del grupo, titulado "GOLDEN HOUR: Part.5", lanzado el pasado fin de semana. El conflicto comenzó cuando los seguidores brasileños, emocionados por la noticia de que la canción incorporaría influencias del funk brasileño, escucharon la pieza por primera vez. Sin embargo, la alegría inicial se transformó rápidamente en extrañamiento y decepción para una gran parte del público.
Según las denuncias de los fans, aunque la sonoridad de "BAD" presenta elementos claros del funk, la canción no incluye ningún verso en idioma portugués. A esto se suma el malestar generado por el video musical (MV), el cual, según los críticos, emplea referencias a la cultura latina que son calificadas como "genéricas", reforzando la sensación de que se trata de una representación superficial y estereotipada.
El núcleo de la protesta se dirige hacia KQ Entertainment, la agencia responsable del grupo. Los fans acusan a la empresa de utilizar la cultura brasileña meramente como una herramienta de marketing para generar compromiso (engagement) y fortalecer la promoción del lanzamiento, sin mostrar un respeto real por la identidad cultural que están utilizando. Para los seguidores, la empresa se está "apoyando" en el entusiasmo del público brasileño para obtener beneficios comerciales, mientras ignora las necesidades y el valor de dicha comunidad.
Este sentimiento de insatisfacción se ve agravado por una serie de omisiones comerciales y logísticas que los fans han señalado. A través de diversas publicaciones en redes sociales, los usuarios denuncian que Brasil ha quedado excluido de múltiples proyectos recientes del grupo. Entre las quejas principales se encuentran la ausencia del país en las giras recientes, la falta de tiendas pop-up y la inexistencia de versiones exclusivas del álbum para el mercado latinoamericano.
Específicamente, se ha resaltado que el álbum "GOLDEN HOUR: Part.5", que es precisamente el proyecto donde se utilizó con mayor intensidad la identidad de Latinoamérica y Brasil para su marketing, no contó con una edición especial para la región. Esta contradicción —utilizar la estética de un país para vender un producto, pero excluir a ese mismo país de los beneficios y eventos del lanzamiento— ha sido el detonante de la indignación.
En las redes sociales, el movimiento ha cobrado fuerza con consignas como "Culture is not a costume" (La cultura no es un disfraz), subrayando que la inspiración cultural debe ir más allá de una simple estrategia de ventas. Algunos fans han expresado que, aunque ATEEZ representa un "lugar seguro" y ha sido un apoyo emocional en momentos difíciles, es imperativo exigir que la agencia comprenda que los seguidores brasileños merecen el mismo respeto que cualquier país del Norte Global.
La organización de los fans ha llegado al punto de crear plantillas de mensajes para saturar los canales de comunicación de KQ Entertainment con sus quejas. Los usuarios instan a otros seguidores a no tener miedo de expresar su descontento, argumentando que el silencio no ha evitado que el país sea ignorado en tours y eventos previos.
El colectivo ATEEZ Union Brasil ha sido enfático al señalar que, cuando una empresa elige promover un proyecto afirmando que fue inspirado en una cultura determinada, asume la responsabilidad de manejar dicha inspiración con respeto y profundidad, evitando caer en el uso de la cultura como un simple accesorio publicitario. Hasta el momento, los fans continúan presionando a la agencia para obtener un posicionamiento oficial ante estas acusaciones de marketing oportunista y falta de respeto cultural.


