El Director Nacional de la Dirección de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (Dircabi), Héctor Montes, confirmó la realización de una inspección técnica en los predios conocidos como ‘Adán y Eva’, propiedad de la familia Arce Mosqueira. Esta intervención se enmarca en las investigaciones que se vienen desarrollando sobre dicha propiedad desde la gestión 2025.
Según la información proporcionada por el jefe policial, la propiedad fue secuestrada originalmente en el año 2025. No obstante, el proceso legal sobre el inmueble ha tenido nuevas actualizaciones recientes, ya que en abril del presente año se dio inicio a un nuevo proceso legal relacionado con el predio. La hacienda 'Adán y Eva' posee una extensión considerable de 2.100 hectáreas y se encuentra ubicada geográficamente entre los municipios de La Guardia y Cabezas.
Durante el desarrollo de la inspección técnica, el personal de Dircabi detectó irregularidades graves en el estado de los bienes bajo custodia. Específicamente, se constató el robo de maquinarias y otros activos que se encontraban en el lugar. Ante este hallazgo, el director Héctor Montes señaló que se ha procedido a realizar la denuncia correspondiente para que se inicien las investigaciones penales sobre la desaparición de estos bienes.
En paralelo a las acciones legales y de control, Dircabi había implementado un plan de aprovechamiento productivo de las tierras. Hace algunos meses, la institución llevó a cabo la siembra de maíz en los terrenos de la hacienda, proceso que culminó recientemente con la cosecha del producto. Con el objetivo de evitar el deterioro de los granos cosechados, el pasado jueves se procedió al retiro del producto, el cual fue transportado en seis camiones hacia un depósito.
Sobre esta decisión, el director Montes explicó que la intención primordial era salvar la producción agrícola. En sus declaraciones, el jefe policial manifestó que el objetivo era evitar que se repitiera una situación similar a la ocurrida en el denominado "caso Ostreicher", subrayando la importancia de preservar los bienes y productos derivados de las propiedades incautadas.
Sin embargo, el traslado de la cosecha se vio interrumpido por conflictos con la población local. El jueves por la noche, cuando los camiones se encontraban a unos siete kilómetros de distancia de la hacienda, fueron interceptados y retenidos por pobladores de la zona. Los ciudadanos no permitieron la salida de los vehículos, generando un bloqueo que impidió que los granos llegaran a su destino final en el tiempo previsto.
Ante este escenario de tensión y bloqueo, la Policía Boliviana tuvo que movilizar efectivos hasta el lugar para intervenir en el conflicto. Tras las gestiones operativas, la fuerza pública logró custodiar los seis camiones motorizados y trasladarlos de manera segura hasta las instalaciones de Dircabi, asegurando así la integridad de la carga de maíz.
Desde la perspectiva de los propietarios, la situación es vista bajo una óptica distinta. Antes de ingresar a una audiencia, Marcelo Arce Mosqueira se refirió a las acciones tomadas sobre la propiedad y los procesos legales en curso, afirmando categóricamente que se trata de un "proceso político".
Actualmente, la Dirección de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados mantiene abiertas las investigaciones. El objetivo primordial de las autoridades es detectar e identificar a las personas responsables de la retención de los camiones el pasado jueves, para determinar las responsabilidades legales correspondientes por la obstrucción del transporte de los bienes del Estado.


