A cuatro días de que Venezuela fuera sacudida por un doble evento telúrico de magnitud 7.2 y 7.5, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, presentó este domingo 28 de junio un balance detallado sobre la situación actual del país. El informe institucional ofrece una visión exhaustiva sobre la pérdida de vidas humanas, el estado de los heridos y la magnitud de los daños materiales resultantes de los movimientos sísmicos.
De acuerdo con las cifras oficiales proporcionadas por la autoridad legislativa, la tragedia ha dejado un saldo de 1.450 personas fallecidas. En cuanto a los heridos, el reporte indica que la cifra asciende a 3.150 personas, de las cuales 527 han requerido traslado inmediato a centros hospitalarios o clínicas ubicadas en la ciudad de Caracas para recibir atención especializada.
El despliegue de asistencia médica ha sido masivo para intentar mitigar el impacto de la emergencia. Según los datos suministrados, un total de 4.250 personas han recibido asistencia médica de urgencia, mientras que 7.168 ciudadanos han sido procesados a través de las carpas de triaje para determinar la gravedad de sus lesiones. Asimismo, el balance oficial registra formalmente la existencia de 12.721 damnificados que han perdido sus hogares o se encuentran en situación de vulnerabilidad.
En lo que respecta a la infraestructura, el impacto ha sido severo. El indicador de estructuras afectadas o con colapso total se ha elevado a 2.501. Este inventario de daños incluye edificios residenciales, centros comerciales, hospitales, instituciones educativas, así como carreteras y puentes. Jorge Rodríguez detalló que estas infraestructuras ya se encuentran bajo un proceso de evaluación técnica para dar inicio a las labores de reparación correspondientes.
La situación geológica sigue siendo motivo de preocupación para las autoridades. Los servicios sismológicos han contabilizado un total de 512 réplicas tras los dos terremotos principales. Estos eventos secundarios continúan generando alertas y provocando nuevas afectaciones estructurales en diversas entidades del país, específicamente en los estados La Guaira, Aragua, Miranda, Carabobo, Falcón, Yaracuy y el Distrito Capital.
En el ámbito de la atención social, el Gobierno ha implementado un plan de protección directa para la población afectada. Rodríguez precisó que se ha brindado asistencia a 73.937 familias. Esta ayuda se ha traducido en la distribución de 7.225.000 kilogramos de alimentos, la entrega de 20.000 bolsas de comida destinadas a los hogares y el servicio de 222.147 platos de comida servidos en caliente para quienes se encuentran en refugios o zonas de desastre.
Ante la magnitud de la crisis, Venezuela ha abierto sus puertas a la cooperación internacional. Hasta la fecha, el país ha recibido a 2.624 especialistas en búsqueda, salvamento y apoyo humanitario provenientes de 24 naciones. Estos contingentes cuentan con el apoyo de 137 equipos caninos especializados en la localización de personas bajo los escombros, 49 vehículos de apoyo técnico y el ingreso de 84,4 toneladas de insumos médicos de primera necesidad.
Respecto a esta ayuda externa, el presidente de la Asamblea Nacional fue tajante al afirmar que no existen restricciones para quienes deseen colaborar. Rodríguez señaló que en este momento no se están atendiendo consideraciones de índole política ni geográfica, asegurando que cualquier entidad o país que proponga ayuda será recibido con gusto y gratitud.
Finalmente, se informó sobre el despliegue de voluntarios civiles. Para evitar el caos en las zonas críticas, se ha establecido un canal de registro obligatorio en el estacionamiento del Poliedro de Caracas, requisito indispensable para acceder al estado La Guaira, entidad que ha sido declarada zona de desastre. Hasta el momento, 7.876 voluntarios se han inscrito en este registro.
El parlamentario concluyó señalando que el desorden registrado en las primeras horas ha sido sustituido por un sistema organizado. De este modo, los voluntarios y voluntarias son distribuidos según las prioridades operativas, dividiéndose en equipos de atención médica, rescate de personas vivas y soporte logístico en los campamentos temporales.


