La selección de Inglaterra logró imponerse por 0-2 ante Panamá en el encuentro correspondiente al cierre del Grupo L del Mundial 2026. Con este resultado, el equipo dirigido por Thomas Tuchel alcanzó los siete puntos, asegurando así el primer puesto de su grupo y obteniendo un cruce de dieciseisavos de final que, en principio, se presenta más asequible. Sin embargo, el triunfo dejó un sabor agridulce debido a una actuación inglesa que careció de brillo y que mantuvo la incertidumbre sobre el desempeño real del equipo durante gran parte del encuentro.
El partido, disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, comenzó con una Inglaterra espesa y con dificultades para generar juego ofensivo. Durante la primera hora de juego, la producción de los "Tres Leones" fue mínima, siguiendo una tendencia decepcionante que ya se había manifestado en su empate sin goles frente a Ghana. El equipo de Tuchel enfrentó complicaciones adicionales en la línea defensiva debido a la lesión de Jarell Quansah, lo que afectó la fluidez en la zona lateral. A pesar de tener la posesión, Inglaterra no logró morder en la zona alta ni imponer sus condiciones ante un equipo panameño que, aunque ya estaba eliminado, mostró una gran competitividad y solidez.
En un intento por dinamizar el ataque, se realizaron cambios en el once inicial. Bukayo Saka y Marcus Rashford fueron ubicados en las bandas, mientras que Morgan Rogers sustituyó a Declan Rice en el centro del campo. A pesar de estas modificaciones, la chispa esperada no llegó de inmediato. Harry Kane, la referencia ofensiva, estuvo desaparecido durante la primera mitad, y el equipo se dirigió al descanso sin haber concretado una sola ocasión clara de gol. Rashford fue el jugador que más intentó romper el muro panameño, registrando un disparo al palo corto tras un recorte hacia adentro, además de un cabezazo y una falta directa justo antes del final del primer tiempo.
Por su parte, la selección de Panamá, comandada por el técnico español Thomas Christiansen, desplegó un planteamiento táctico basado en la fortaleza defensiva y una salida de balón con criterio. Los "Canaleros" no solo resistieron la presión inglesa, sino que en diversas ocasiones pusieron en aprietos al guardameta Jordan Pickford y obligaron a los centrales ingleses a intervenir con rapidez. Panamá buscó su primer gol en la historia de los Mundiales con insistencia, utilizando a Puma Rodríguez y Christian Martínez como principales referentes ofensivos, y apostando posteriormente por José Fajardo en la reanudación del juego.
La tensión aumentó para Inglaterra cuando llegó la noticia del encuentro paralelo del Grupo L: Croacia vencía 1-0 a Ghana. Este resultado desplazaba momentáneamente a los ingleses del primer lugar, mientras Panamá ganaba confianza y empezaba a animarse más en su ataque. Fue precisamente esa apertura de Panamá, que quizás se animó en exceso en su despedida del torneo, lo que permitió que Inglaterra encontrara espacios a la espalda de la defensa americana.
El desenlace llegó finalmente a través del balón parado. En el minuto 62, Jude Bellingham logró conectar un balón en un tiro de córner, marcando el 0-1 a pesar de la férrea marca panameña. Solo cinco minutos después, en el minuto 67, Bellingham asistió a Harry Kane, quien definió con un cabezazo matador para poner el 0-2 definitivo. Con este tanto, el delantero del Bayern de Múnich alcanzó la cifra de 11 goles, convirtiéndose en el máximo goleador histórico de Inglaterra en las Copas del Mundo. Este resultado contrasta con la goleada de 6-1 que Inglaterra propinó a Panamá en Rusia 2018, evidenciando que la selección panameña ha evolucionado, aunque le haya faltado puntería, como se vio en un gol anulado a Fajardo en el tiempo de descuento.
Al cierre de la fase de grupos, Inglaterra finaliza con 7 puntos, seguida por Croacia con 6 y Ghana con 4, quienes también lograron clasificar. Ahora, los dirigidos por Tuchel se medirán contra una tercera clasificada, evitando enfrentarse a Portugal o Colombia. A pesar del éxito numérico, el equipo inglés deberá mejorar su rendimiento colectivo si aspira a levantar el trofeo, 60 años después de su única conquista mundialista.

