La fase de grupos del Mundial 2026 ha definido el destino de los equipos del Grupo G tras una jornada decisiva. La selección de Egipto cerró su participación este viernes empatando 1-1 frente a la selección de Irán, un resultado que deja a los africanos en la segunda posición de la tabla con un total de 5 puntos. Por su parte, el conjunto iraní finalizó la serie con tres unidades, quedando a la espera de los resultados de otros grupos para determinar si logra integrar la lista de los mejores terceros y así avanzar a la siguiente ronda.
En el otro encuentro de la jornada, Bélgica aseguró el primer lugar del grupo. El equipo europeo logró una contundente victoria al golear por 1-5 a Nueva Zelanda. Aunque Bélgica alcanzó el mismo número de puntos que Egipto (5 unidades), la diferencia de goles a su favor le permitió adjudicarse la cima de la clasificación, garantizando así una ventaja estratégica para los cruces posteriores.
El enfrentamiento entre Egipto e Irán, disputado en la ciudad de Seattle, estuvo marcado por una intensidad notable desde el pitazo inicial. El equipo dirigido por el técnico Hossam Hassan implementó una estrategia de presión alta sobre el área iraní, buscando asfixiar la salida del rival. Esta táctica surtió efecto rápidamente: a los 5 minutos de juego, Mahmoud Saber logró enviar el balón al fondo de las redes, superando al guardameta Alireza Beiranvand. La anotación fue el resultado de una jugada originada por el astro Mohamed Salah, quien fue clave en el inicio del encuentro.
La respuesta de la selección de Irán fue inmediata. Apenas tres minutos después del primer gol, el árbitro polaco Szymon Marciniak señaló un penalti a favor de los asiáticos tras una falta cometida por Abdel Monem sobre Mehdi Taremi. El propio Taremi asumió la responsabilidad del cobro; sin embargo, el portero egipcio Mostapha Shobeir logró adivinar el ángulo del disparo y detuvo el balón, frustrando la celebración iraní.
A pesar del penalti fallido, el equipo comandado por Amir Ghalenoei no bajó los brazos y mantuvo la ofensiva sobre los "Faraones". En el minuto 14, Ramin Rezaeian aprovechó un rebote dejado por el portero Shobeir para anotar el 1-1, definiendo desde un ángulo complejo que dejó sin opciones al guardameta.
Tras la igualdad, el partido se convirtió en un intercambio constante de ataques. Mostafa Zico generó peligro en el arco de Beiranvand, aunque su remate salió desviado. Durante el resto del primer tiempo, el peso de las acciones recayó mayoritariamente sobre el lado egipcio. El equipo africano impuso su experiencia en torneos internacionales, apoyándose en el liderazgo de Mohamed Salah y las constantes intenciones ofensivas de jugadores como Mostafa Zico y Mahmoud Ahmed ‘Trezeguet’.
En la segunda mitad, el panorama cambió debido a la postura defensiva de Irán, que erigió un muro sólido frente a su portería para contener las arremetidas de Egipto. Ante la falta de espacios, Hossam Hassan realizó ajustes tácticos buscando refrescar el ataque. En el minuto 67, el entrenador decidió sustituir a Salah por Ahmed Sayed ‘Zizo’, intentando darle una nueva dinámica a la ofensiva, aunque el cambio no logró alterar el marcador.
Hacia el final del encuentro, Irán tuvo oportunidades aisladas de sorprender. En el minuto 76, Mohammad Ghorbani realizó un disparo desde larga distancia que estuvo cerca de batir a Shobeir. En el tiempo de compensación, específicamente en el minuto 96, el árbitro Marciniak anuló un gol anotado por el iraní Khalilzadeh, quien se encontraba en posición de fuera de lugar.
Con la conclusión del partido, se definieron los próximos compromisos. Egipto, en su calidad de segundo lugar, se enfrentará a Australia el próximo 3 de julio en Dallas. Por otro lado, Bélgica, como líder del grupo, disputará su encuentro el 1 de julio en Seattle contra uno de los mejores terceros provenientes de los grupos A, E, H, I y J.


