A pesar de que aún queda un tiempo considerable para la ceremonia de los Oscar de 2027, el ruido mediático ya ha comenzado a situar a Taylor Swift como la principal favorita para conquistar la estatuilla a mejor canción original. Este posicionamiento se debe fundamentalmente al enorme impacto comercial de Toy Story 5 y al éxito rotundo de su tema "I Knew It, I Knew You", el cual ya lidera la lista Billboard Hot 100. Sin embargo, un análisis detallado de IndieWire sugiere que el camino hacia el premio podría no ser tan sencillo como indican las cifras de ventas y reproducciones.
Según el análisis del medio especializado, a la propuesta de Swift le falta el elemento más valorado por la rama musical de la Academia: una integración decisiva dentro del relato cinematográfico. Si bien Toy Story 5 domina actualmente la taquilla con el mejor estreno del año y la canción de la artista estadounidense encabeza las listas musicales, existe un problema estructural en su uso dentro de la película. El tema "I Knew It, I Knew You" se limita a sonar durante los títulos de crédito finales, sin acompañar ninguna de las escenas centrales de la trama.
Este detalle técnico es fundamental, ya que los votantes de la Academia suelen premiar aquellas canciones que están incrustadas en la narración y que ayudan a contar la historia. Aunque personas implicadas en la campaña de premios de la película han asegurado que la elegibilidad del tema no es una preocupación, la verdadera discusión radica en el impacto emocional y narrativo. La saga de Toy Story tiene un historial sólido en el uso de la música para fijar momentos clave. Como ejemplo, el medio recuerda que, aunque Randy Newman ha sido el pilar musical de la franquicia con "You’ve Got a Friend in Me", uno de los vínculos más memorables entre imagen y sonido fue el montaje de Jessie en Toy Story 2 con la canción "When She Loved Me", escrita por Newman e interpretada por Sarah McLachlan.
En el caso de Toy Story 5, las expectativas eran altas debido a que la historia vuelve a colocar a Jessie en el centro de la trama. La vaquera, interpretada por Joan Cusack, regresa a la casa de su dueña original, descubriendo que dicha mujer llamó Jessie a su propia hija. Para IndieWire, este momento dramático representaba el lugar natural para que "I Knew It, I Knew You" se ligara al corazón emocional de la película. No obstante, la canción no suena en esa secuencia ni en ningún otro momento de la acción, quedando relegada exclusivamente a los créditos.
Esta decisión deja a la canción en una zona vulnerable frente a una rama de la Academia que prefiere temas que no solo acompañen el filme, sino que sean parte activa del relato. El análisis cita tres ejemplos recientes que refuerzan este patrón: "Golden" en Las guerreras K-pop, que sella el Honmoon; la primera actuación en directo de "Shallow" en Ha nacido una estrella, que define el nacimiento de la relación protagonista; y "What Was I Made For?" en Barbie, que formula la pregunta central que se resuelve en el clímax emocional de la cinta.
Es cierto que Taylor Swift ha demostrado capacidad para escribir canciones con funciones narrativas explícitas. Un ejemplo es "You’ll Always Find Your Way Back Home", el tema final de Hannah Montana: La película, interpretado por Miley Cyrus como personaje, funcionando como un cierre que remata lo visto en pantalla. Además, la cantante posee experiencia en la categoría; su primera incursión fue con "Safe and Sound" para Los juegos del hambre y, en 2022, alcanzó la 'short list' del Oscar con "Carolina", escrita para La chica salvaje. Aquella nominación frustrada derivó en que, al año siguiente, fuera invitada a formar parte de la rama musical de la Academia.
A pesar de su peso estelar y su pertenencia a la institución, el análisis advierte que la fama de Swift no es suficiente para anular las inercias de votación. La comparación con otros artistas refuerza esta tesis: ni las dos canciones de Lady Gaga integradas en la trama de El diablo viste de Prada 2 han logrado entrar en el Top 40, mientras que la banda sonora de Charli XCX para Cumbres borrascosas parece diluirse ante la proximidad de su siguiente proyecto.
Por otro lado, el panorama actual no presenta muchos musicales originales de gran escala que puedan alterar la competición. No obstante, se menciona a Jesse Eisenberg como un posible competidor, impulsado por el éxito de su película A Real Pain, quien podría posicionar una canción de su nuevo proyecto, The Debut, en la conversación de los premios.
Con seis meses restantes de 2026, aún existe la posibilidad de que surja otra colaboración entre artista y director con una inserción orgánica en el cine. Aunque la posición de Swift como favorita se sostiene hoy por la ausencia de otra canción original con un impacto comercial comparable, la falta de integración narrativa hace que su camino hacia el Oscar no sea un simple trámite.


