La selección española de fútbol consiguió su primera victoria en la Copa del Mundo 2026 tras imponerse con un contundente 4-0 a Arabia Saudita. El encuentro, correspondiente a la segunda jornada del Grupo H, se llevó a cabo en el Estadio Atlanta (Mercedes-Benz Stadium), donde el conjunto dirigido por Luis de la Fuente logró imponer sus condiciones desde el pitazo inicial hasta el final del compromiso.
El equipo español salió al terreno de juego con una actitud ofensiva que dio frutos inmediatos. Apenas diez minutos de juego, Lamine Yamal abrió el marcador anotando su primer tanto en una Copa del Mundo, aprovechando un centro preciso enviado por Mikel Oyarzabal. Este gol marcó el inicio de una racha goleadora que dejó sin respuesta al conjunto saudí en el primer tiempo.
La ventaja española se amplió al minuto 21, cuando el propio Mikel Oyarzabal encontró el camino a la portería contraria. Solo tres minutos después, al 24, Oyarzabal completó su doblete personal tras una jugada colectiva bien elaborada por el equipo, sellando un inicio devastador para el rival. Con estos tres tantos en los primeros 25 minutos, España alcanzó una marca inédita en su historia mundialista. De acuerdo con los registros, en el siglo XXI, solo la selección de Alemania había logrado una efectividad similar al marcar tres goles en el mismo periodo de tiempo, hecho que ocurrió frente a Brasil en el Mundial de 2014.
En la segunda mitad, España mantuvo la presión y el control del balón. Al minuto 49, el marcador se cerró definitivamente con un 4-0 gracias a un gol en propia puerta anotado por Hassan Altambakti. La acción se originó a partir de un disparo de Marc Cucurella, que fue desviado por el defensor saudí antes de ingresar en su propia portería.
Desde el punto de vista táctico, la selección española mostró una evolución notable respecto a su debut en el torneo, donde terminó empatando sin goles frente a Cabo Verde. En esta ocasión, el equipo se mostró mucho más fluido y vertical en el ataque. El control del partido fue evidente, especialmente en la zona del mediocampo, donde Pedri y Rodri fueron los encargados de marcar el ritmo del juego y distribuir la posesión.
Los datos proporcionados por Opta respaldan el dominio español durante los noventa minutos. La selección mantuvo más del 72% de la posesión del balón y generó un total de 18 remates, de los cuales nueve fueron directos a portería. Asimismo, la precisión de los pases superó el 90%, reflejando la superioridad técnica del conjunto europeo. Un factor determinante fueron las recuperaciones de balón en campo rival, que permitieron transiciones rápidas que desarticularon por completo el sistema defensivo saudí.
Por su parte, Arabia Saudita, bajo la dirección técnica de Georgios Donis, intentó mantener el orden defensivo durante los primeros instantes del encuentro. Sin embargo, la presión española fue asfixiante. El equipo saudí tuvo una participación ofensiva mínima, generando apenas tres remates en todo el partido y sin lograr inquietar en ningún momento a Unai Simón, quien custodió la portería española.
En el plano individual, Mikel Oyarzabal se erigió como la figura del encuentro. Tras una actuación discreta en el primer partido del grupo, el jugador logró reivindicarse anotando dos goles y brindando una asistencia. Por otro lado, el joven Lamine Yamal, de 18 años, destacó por su capacidad de desequilibrio. El delantero español entró en los libros de historia al convertirse en el segundo jugador de 18 años o menos en abrir el marcador en un partido de Copa del Mundo, emulando lo hecho por Pelé, quien lo logró con 17 años frente a Gales en 1958.
La combinación de juventud y experiencia, personificada en figuras como Pedri, Rodri y Oyarzabal, otorgó una solidez integral al esquema de Luis de la Fuente. El técnico señaló tras el primer encuentro que el equipo necesitaba mejorar en ritmo de juego y definición, aspectos que quedaron plenamente solventados en la victoria ante Arabia Saudita.
Con este resultado, España suma cuatro puntos y se posiciona en el primer lugar del Grupo H. Arabia Saudita, que permanece con una sola unidad, se ve obligada a sumar en la última jornada para mantener vivas sus aspiraciones de clasificación a la siguiente fase. El resultado permite a la selección española afrontar la tercera fecha con mayor tranquilidad y confianza.


