El sector audiovisual uruguayo se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de la productora Agustina Chiarino, quien murió este jueves a los 48 años de edad. Chiarino se consolidó como una de las principales promotoras del cine y el contenido audiovisual en Uruguay, dejando un legado marcado por el compromiso con el cine de autor y la proyección internacional de las historias locales.
Agustina Chiarino fue la fundadora, junto a Hernán Olivera, de Bocacha Films. Esta casa productora se definió a través de su propia filosofía, estableciendo el instinto y la curiosidad como los motores impulsores de su actividad. Bajo esta premisa, la productora centró su selección de proyectos en el cine de autor, buscando narrativas que se alejaran de lo convencional y apostaran por una visión artística profunda y original. Además de su liderazgo en Bocacha Films, Chiarino desempeñó un rol activo como socia productora en otras firmas relevantes del sector, tales como Control Z y Mutante.
Su trayectoria y excelencia profesional fueron reconocidas en los niveles más altos de la industria cinematográfica global. En el año 2024, Chiarino recibió la distinción de ser invitada a integrar la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, el organismo encargado de los Premios Óscar. A nivel nacional, su compromiso con el desarrollo del cine uruguayo fue evidente al convertirse en miembro fundador de la Academia de Cine de Uruguay, reafirmando su voluntad de fortalecer la estructura profesional de su país.
El catálogo de obras producidas por Chiarino es extenso y diverso, abarcando una amplia gama de estilos y temáticas. Entre sus producciones destacan películas como "Bosco" de Alicia Cano, así como "Gigante", "El 5 de talleres" y "Las Olas", todas bajo la dirección de Adrián Bíniez. También formó parte fundamental de la realización de "Hiroshima" y "3", dirigidas por Pablo Stoll, y de los proyectos "Tanta Agua" y "Agarrame fuerte", dirigidas por Ana Guevara y Leticia Jorge. A esta lista se suma la película "Alelí", también de Leticia Jorge, y la obra "Mamá está acá", dirigida por Adriana Loeff y Claudia Abend, la cual se encuentra actualmente en cartelera en los cines locales.
La proyección de Agustina Chiarino trascendió las fronteras uruguayas, posicionándose como una de las productoras con mayor visibilidad internacional. Su presencia fue constante en los festivales cinematográficos más importantes del mundo, donde llevó el sello de la producción regional. En el ámbito internacional, produjo "Monos" de Alejandro Landes, una de las producciones colombianas con mayor repercusión y proyección global. Asimismo, trabajó en "La amiga del parque" de Ana Katz y en la película brasileña "Loveling: amor de madre", la cual obtuvo el premio en el Festival de Gramado.
Más allá de su labor ejecutiva, Chiarino dedicó gran parte de su tiempo a la formación de nuevos talentos. Se desempeñó como docente y tutora, convirtiéndose en mentora de diversas generaciones de cineastas y productores uruguayos. Su influencia fue determinante para que Uruguay fuera visto y reconocido como un coproductor relevante, tanto a nivel regional como global, facilitando la apertura de mercados y la colaboración entre países.
En cuanto a su visión creativa, Chiarino siempre defendió la importancia de contar historias que no necesariamente siguieran las corrientes comerciales del momento. En una entrevista concedida en 2024 a la publicación Latam Cinema, manifestó: “Está bueno tener presente que si uno tiene un proyecto que no está en la tendencia actual, también está buenísimo, porque a veces hay necesidad de contar otras cosas cuando todo el universo se está concentrando en algunas”. Esta filosofía de no temer al riesgo y abrazar la aventura de hacer cine fue el eje central de una obra variada e interesante.
Tras conocerse la noticia de su partida, la Cinemateca Uruguaya emitió un comunicado oficial donde expresó su profunda tristeza por la prematurez de su muerte. En el mensaje, la institución reconoció la inteligencia, la convicción y la energía que Chiarino volcó en cada uno de sus proyectos, afirmando que esas cualidades fueron las que permitieron que cada película producida por ella se convirtiera en una realidad brillante.
El último adiós a Agustina Chiarino tendrá lugar mañana, viernes 19. El sepelio se llevará a cabo en Martinelli, en el horario comprendido entre las 12.30 y las 13.00 horas.


