Álvaro Santi, una figura ampliamente reconocida en el ámbito del esoterismo, el tarot y la mediumnidad, además de desempeñarse como panelista en diversos espacios televisivos, ha sorprendido recientemente a su audiencia al compartir detalles inéditos y profundamente personales sobre su vida privada. El psíquico, quien en el pasado capturó la atención pública al anticipar sucesos relacionados con las elecciones presidenciales, decidió abrirse sobre un aspecto de su cotidianidad que se mantiene lejos de los focos mediáticos: su actual situación sentimental y sexual.
Durante una entrevista concedida al programa "Te Invito a Tomar Once", Santi abordó con total naturalidad un tema que suele considerarse tabú, revelando que mantiene una nula actividad sexual desde hace una década. Según explicó el médium, este periodo de abstinencia y soledad consciente comenzó en el año 2011, fecha desde la cual no ha entablado ninguna relación de pareja. Lejos de presentar esta situación como un sacrificio o una carencia, el tarotista fue enfático al asegurar que se siente "más feliz que nunca" en su estado actual.
En el transcurso de la conversación, Álvaro Santi demostró ser plenamente consciente de que su estilo de vida se aleja de los estándares convencionales de la sociedad contemporánea. El panelista admitió que entiende lo inusual de su postura, reconociendo explícitamente que sabe que su situación es "rarísima". A pesar de este reconocimiento sobre la percepción externa, Santi dejó claro que esta realidad no le genera incomodidad alguna y que, por el contrario, tiene la convicción de que esta tendencia se mantendrá firme en el tiempo.
Para brindar un contexto más amplio sobre su evolución personal, el psíquico recordó que su presente no siempre fue así. Santi aclaró que, en etapas anteriores de su vida, tuvo la capacidad y el deseo de construir vínculos afectivos profundos y duraderos. En sus declaraciones, mencionó que en el pasado mantuvo relaciones sentimentales prolongadas, utilizando el término "pololeé" para describir sus noviazgos, y destacó que aquellos vínculos fueron satisfactorios. Incluso, reveló que llegó a convivir con parejas durante varios años, asegurando que en aquel entonces todo funcionaba a la perfección y que disfrutó plenamente de esas etapas de compañía.
Sin embargo, al aproximarse a los 50 años, la perspectiva del médium sobre la convivencia y la intimidad sufrió una transformación radical. El tarotista confesó que, en la actualidad, ya no encuentra la motivación necesaria para iniciar una relación con otra persona. Esta falta de impulso no parece estar ligada a un trauma o a una decepción específica, sino más bien a una evolución en sus prioridades y a la valoración de su propia autonomía.
Uno de los puntos más honestos de su relato fue el reconocimiento de sus propias "mañas" o hábitos arraigados. Santi explicó que el proceso de adaptar su vida a la de otra persona le resulta hoy en día poco atractivo. Para ilustrar este punto, planteó un escenario cotidiano donde una posible pareja lo instara a realizar actividades matutinas, como salir a trotar. El psíquico señaló que, en lugar de ceder a tales peticiones, prefiere la tranquilidad de permanecer en su espacio, sin la presión de cumplir con las expectativas de alguien más.
"¿Para qué pasar por todo eso?", se cuestionó el panelista, subrayando que prefiere arreglárselas solo antes que enfrentar las complicaciones inherentes a la vida en pareja. Esta reflexión final resume la filosofía actual de Álvaro Santi: una búsqueda de paz interior y comodidad personal que prima sobre la norma social de la compañía constante. El médium concluyó reafirmando su satisfacción con la vida que ha construido, donde la soledad no es sinónimo de tristeza, sino de una felicidad plena y consciente.


