Un grupo coordinado de organizaciones medioambientales y ciudadanos organizados ha puesto en marcha la campaña denominada “Listón Verde”. Esta iniciativa surge con el objetivo primordial de promover la defensa de los territorios, el medioambiente y los ecosistemas, buscando generar una conciencia colectiva sobre las diversas problemáticas ambientales que afectan actualmente al país.
El núcleo de esta movilización ciudadana se encuentra en la defensa de la Finca El Espino, un territorio que se ha convertido en el centro de una disputa debido a los planes de construir allí el nuevo Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO). Según los impulsores de la campaña, el proyecto de construcción del centro de entretenimiento no fue sometido a un proceso de consulta con la población afectada. Asimismo, denuncian que no se han realizado estudios de impacto ambiental, o que, de haberse llevado a cabo, estos no fueron presentados de manera pública para el análisis de la ciudadanía.
La campaña “Listón Verde” cuenta con un respaldo ciudadano considerable, evidenciado en la recolección de más de medio millón de firmas. Estas firmas representan el rechazo de miles de personas a la urbanización y construcción de infraestructura en la Finca El Espino, abogando por la preservación de este espacio natural.
Ana Cisneros, quien actúa como una de las voceras oficiales de la campaña, explicó que el propósito del “Listón Verde” es unificar los esfuerzos de protección de los ecosistemas a escala nacional. Para lograr este objetivo, Cisneros extendió una invitación abierta a diversos sectores de la sociedad, incluyendo a las Asociaciones Comunales (ADESCOS), grupos pertenecientes a iglesias, clubes de jóvenes y todas aquellas comunidades que se encuentren enfrentando conflictos relacionados con el medioambiente.
En declaraciones sobre la estrategia de la campaña, Cisneros señaló que el grupo busca articularse a nivel territorial y realizar una lectura integral de las demandas de protección ambiental en el país. En este sentido, justificó la elección del símbolo del listón verde como el elemento más cercano y efectivo para expresar la preocupación ciudadana. Además, la vocera subrayó la urgencia de contar con instituciones gubernamentales que sean fuertes y beligerantes en la gestión y protección del tema ambiental, destacando que la iniciativa está respaldada por las más de 500,000 voces que firmaron la petición.
En cuanto al cronograma de actividades, se informó que la campaña se desarrollará durante el mes de junio. Como parte de las acciones previstas, los organizadores planean llevar a cabo una caminata simbólica. En este evento se espera la participación activa de comunidades, estudiantes, jóvenes, organizaciones sociales, miembros de iglesias y la ciudadanía en general, con la finalidad de visibilizar las demandas sociales relacionadas con la protección del entorno natural.
Por otro lado, los organizadores han manifestado su malestar ante la postura del gobierno, asegurando que la administración ha ignorado el medio millón de firmas recolectadas contra la construcción del CIFCO en la Finca El Espino. Ana Cisneros calificó este hecho como "grave", argumentando que, en un contexto donde los espacios de democracia han sido limitados, ignorar tal volumen de firmas constituye un desafío directo al presidente Bukele.
Respecto a la gestión oficial, se señaló que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) intentó sostener una narrativa pública afirmando que el CIFCO no se construiría dentro de los límites de la Finca El Espino. No obstante, los activistas señalan que el decreto aprobado por el oficialismo contradice dicha versión, ya que el documento legal especifica que los terrenos destinados a la obra forman parte de la Finca El Espino.
Finalmente, la campaña denunció que el MOP intentó mitigar la situación mediante una jornada de plantación de árboles. Sin embargo, según el reporte de los ciudadanos organizados, estos trabajos fueron inconclusos y deficientes, ya que muchas de las plantas se deterioraron y, en algunos casos, fueron plantadas manteniendo aún las bolsas plásticas, lo que evidencia la falta de rigor en las acciones ambientales del ministerio.


