El Club Deportivo El Nacional, una institución emblemática del fútbol ecuatoriano, atraviesa actualmente uno de los periodos más complejos de su trayectoria. Entre una profunda crisis económica, constantes cambios en su cúpula directiva y un rendimiento deportivo que preocupa a su hinchada, el conjunto militar busca desesperadamente reencontrar el rumbo. En este contexto de incertidumbre, la institución ha iniciado una nueva etapa administrativa bajo el liderazgo de Liliana Yunda, hermana de Jorge Yunda, quien asume la responsabilidad de estabilizar una entidad que parece haber perdido el norte.
Para comprender la magnitud de la situación actual, es fundamental analizar la perspectiva de quienes han vestido la camiseta roja y conocen el peso de su legado. Wellington Sánchez, exvolante y exseleccionado nacional que defendió los colores del club durante su carrera profesional, compartió un análisis detallado sobre la realidad que enfrenta El Nacional. Para Sánchez, observar la decadencia de la institución es motivo de profunda tristeza, destacando que se trata de un club grande y tradicional, reconocido por haber conquistado numerosos títulos y por haber sido, históricamente, el semillero de los mejores jugadores nacionales que posteriormente formaron la base de la Selección Ecuatoriana.
Según el análisis de Sánchez, el estado actual del club no es un evento aislado, sino la consecuencia directa de varios años de dificultades institucionales acumuladas. El exjugador reflexionó sobre la naturaleza del fútbol profesional, señalando que cuando una institución no se mantiene correctamente y no ejecuta los procesos de manera adecuada, llega un punto en el que la caída es inevitable. Para el exvolante, la falta de sostenibilidad en la gestión ha llevado al club a la situación lamentable en la que se encuentra hoy en día.
Al referirse a las administraciones previas, Sánchez optó por un enfoque prudente, evitando señalar responsabilidades individuales o personalizar las culpas. No obstante, fue enfático al reconocer que los manejos administrativos no han estado a la altura de las necesidades del club. Si bien manifestó creer que ninguna persona asume la presidencia con el objetivo deliberado de causar daño a la institución, admitió que los resultados de gestión han sido deficientes. En sus palabras, cada administración sabrá cuáles fueron sus aciertos y errores, pero el resultado final es una gestión que no cumplió con las expectativas.
Además de los problemas financieros, Sánchez puso el dedo en la llaga respecto a los conflictos internos que han fracturado la estabilidad del club en los últimos años. El exseleccionado mencionó la existencia de "muchos intereses", sugiriendo que las pugnas internas y las peleas por el control de la institución son el reflejo de conflictos subyacentes que han impedido un avance coherente y unificado.
En medio de este panorama, la nueva dirigencia encabezada por Liliana Yunda ha comenzado a implementar medidas urgentes para detener la hemorragia institucional. Entre las acciones más destacadas se encuentra el regreso del equipo a jugar en el Estadio Olímpico Atahualpa, buscando recuperar la cercanía con su gente y optimizar sus condiciones operativas. Asimismo, la administración ha priorizado el pago de obligaciones pendientes ante la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), una medida crítica para evitar que el club sea objeto de nuevas sanciones administrativas que podrían agravar aún más su situación.
Sin embargo, mientras la dirigencia intenta sanear las cuentas, el panorama deportivo es alarmante. El Nacional no ha logrado conseguir una sola victoria en la presente temporada, reflejando que la crisis administrativa se ha trasladado directamente al campo de juego. La racha negativa es evidente: en sus últimos cinco encuentros, el equipo ha sumado cuatro derrotas y un único empate, lo que mantiene al conjunto militar en una posición sumamente delicada.
Ante este escenario, Wellington Sánchez ha hecho un llamado a la paciencia. El exvolante respaldó la llegada del nuevo grupo directivo, mencionando que, aunque hubo administraciones anteriores que intentaron sostener y recuperar al club sin éxito, ahora entra una familia que ya ha tenido un vínculo previo con la institución. Sánchez expresó sus deseos de éxito para esta nueva gestión, pero dejó una advertencia clara sobre la jerarquía de las prioridades.
Para el exjugador, la recuperación de los resultados deportivos es imposible si no se soluciona primero el problema de raíz. Insistió en que es fundamental solventar los temas económicos y reorganizar administrativamente el club. Según Sánchez, si la base institucional no mejora, los resultados futbolísticos no aparecerán, y el equipo corre el riesgo de seguir cayendo en picada. En conclusión, la estabilidad administrativa es el único camino viable para que El Nacional pueda, eventualmente, recuperar su prestigio y competitividad en el terreno de juego.


