La suerte de Álex Naim Saab Moran ha dado un giro drástico. El polémico empresario barranquillero, señalado como testaferro del régimen de Nicolás Maduro, enfrenta ahora el peso de la justicia colombiana tras un extenso proceso judicial.
El Juzgado Segundo Civil del Circuito de Ejecución de Sentencias de Barranquilla ha ordenado el embargo inmediato de 1.478 millones de pesos. Esta medida cautelar recae sobre la empresa Jacadi de Colombia S.A., cuyos principales representantes eran Saab y su exesposa, Cyntia Eugenia Ceratin Ospina. La decisión judicial ordena el embargo y secuestro de dineros en cuentas corrientes, de ahorros, CDT, así como fondos en el Banco Mundo Mujer y la plataforma Nequi.
Asimismo, el despacho judicial ordenó revisar las cuentas de Shatex S.A., empresa mencionada repetidamente en el proceso por lavado de activos y enriquecimiento ilícito mediante el comercio de textiles. El objetivo es resarcir los daños causados por las acciones financieras y contables del binomio Saab-Certain.
Mientras esto ocurre en Colombia, Saab enfrenta graves acusaciones en Estados Unidos relacionadas con los CLAP, las cajas de alimentos de baja calidad entregadas a la población venezolana. El indictment señala que Saab sobornó a funcionarios públicos y conspiró para tergiversar el origen de los suministros, documentando falsamente importaciones desde Colombia y México entre los años 2015 y 2019.
El poder absoluto que alguna vez tuvo en el Ministerio de Industrias y Producción ha desaparecido. Delcy Rodríguez, presidenta encargada, defendió la deportación de Saab a una cárcel estadounidense, asegurando que la decisión obedece al interés de Venezuela. Ante este panorama, Saab deberá definir si se convierte en testigo contra Nicolás Maduro.
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