¿Es la justicia española un instrumento político? El exjuez Baltasar Garzón lanza fuertes críticas al Tribunal Supremo y al sistema judicial actual en el marco de la presentación de su libro 'La democracia amenazada'.
Garzón ha calificado de "no justa" la sentencia contra el ex fiscal general Álvaro García Ortiz, quien fue condenado a dos años de inhabilitación por revelación de secretos contra el novio de Isabel Díaz Ayuso. Para Garzón, García Ortiz hizo lo correcto al no dimitir en un primer momento, defendiendo así el principio de presunción de inocencia y fortaleciendo la institución de la Fiscalía.
En relación al concepto de 'lawfare', el exjuez señaló que hay elementos que sugieren que determinadas investigaciones, como las causas contra Begoña Gómez y David Sánchez, podrían estar instrumentalizando la justicia para finalidades distintas a las judiciales, vulnerando derechos que resultan irreparables.
Una de las declaraciones más contundentes de Garzón es la definición de la Sala Segunda del Tribunal Supremo como "el poder político más potente en España". Según el autor, esto se debe a una falta de rendición de cuentas, ya que sus decisiones son inapelables y poseen un poder omnímodo. Para corregirlo, propone establecer contrapesos, como el enjuiciamiento por jurado popular en casos de prevaricación.
Asimismo, Garzón cuestionó el comunicado del CGPJ sobre la independencia judicial, asegurando que el estamento judicial "no es intocable" y que la crítica a las investigaciones es parte del derecho de defensa. Finalmente, respecto a su propia inhabilitación, afirmó que seguirá reclamando la aplicación de dictámenes internacionales, lamentando que la judicatura española no suela atender estas resoluciones.
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