Un grave episodio de violencia sacudió la tranquilidad de la comuna de Rancagua, en la región de O’Higgins, durante la noche del pasado viernes. Una escena de terror se vivió al interior de la parroquia Divino Maestro, ubicada en la Rotonda Alameda, donde un ataque armado sorprendió a los fieles que se encontraban en el lugar tras la finalización de una eucaristía. El incidente dejó como saldo un hombre herido y una comunidad religiosa profundamente conmocionada por la audacia y brutalidad de los atacantes.
Los hechos se desencadenaron en un momento de celebración y recogimiento. Según relataron los testigos y el párroco de la comunidad, Cristian Giadach, el templo había sido el escenario de una misa en la que se conmemoraban los 30 años de servicio del Padre Ricardo, vicario de la parroquia. Asimismo, se realizaba un acto de recuerdo por el Sagrado Corazón y una misa especial por una mujer que había fallecido recientemente.
Al concluir la ceremonia religiosa, los asistentes permanecieron en el recinto para compartir un momento de convivencia, donde se servía café y trozos de torta. Fue en ese instante cuando la calma se transformó en pánico. Un hombre de 27 años, de nacionalidad colombiana, ingresó repentinamente al templo corriendo, buscando refugio mientras era perseguido por dos sujetos armados.
De acuerdo con los testimonios recogidos, uno de los atacantes ingresó al recinto siguiendo a la víctima y comenzó a efectuar múltiples disparos. La balacera no solo alcanzó al hombre, quien resultó herido en la cadera y en un tobillo, sino que también provocó diversos daños materiales en la estructura del templo. Ante la lluvia de balas, los fieles que se encontraban presentes, presa del terror, no tuvieron más opción que lanzarse al suelo para proteger sus vidas mientras se escuchaban gritos de desesperación en todo el lugar.
La secuencia traumática continuó cuando la víctima, herida y en estado de shock, logró refugiarse en la sacristía, una sala lateral del templo, cerrando la puerta tras de sí. En ese momento, un segundo sujeto armado ingresó al recinto y se dirigió hacia la sacristía. Al encontrarse con la puerta cerrada, el antisocial comenzó a golpearla violentamente y, al no poder acceder al interior, percutó cinco disparos directamente contra la puerta. Tras este fallido intento de ingresar, ambos delincuentes huyeron rápidamente del lugar en un vehículo.
El párroco Cristian Giadach manifestó su profundo dolor y consternación ante lo ocurrido. El religioso enfatizó la falta de respeto absoluta hacia los fieles y la sacralidad del templo, subrayando que se dispararon numerosas veces dentro de un lugar destinado a la paz y la oración. "La gente en el suelo, muchos de ellos gritando, pero gracias a Dios no pasó a mayores en cuanto a que no hubo muertes que lamentar", señaló el párroco, aunque reconoció el trauma causado en los asistentes.
Un detalle relevante que ha surgido en las indagatorias es la posible conexión entre este ataque y un hecho ocurrido hace algunas semanas. La víctima es el hijo de una mujer que falleció producto de un impacto de bala en la calle Rubio. Si bien el párroco Giadach evitó especular detalladamente sobre el móvil del crimen, admitió que se presume una relación entre ambos eventos, aunque dejó claro que dicha determinación corresponde exclusivamente a las autoridades policiales.
Tras el ataque, personal del SAMU acudió rápidamente al lugar para brindar atención médica inmediata al lesionado, quien fue trasladado al Hospital Regional. Según el reporte oficial, el hombre se encuentra fuera de riesgo vital. Por su parte, Carabineros de O'Higgins y la Policía de Investigaciones (PDI) se desplegaron en la parroquia para iniciar las pericias correspondientes. El equipo del Labocar trabajó en la recolección de evidencias balísticas para intentar dar con el paradero de los agresores.
Desde Carabineros informaron que el hombre afectado no registra antecedentes policiales. La institución confirmó que la dinámica de los hechos consistió en una amenaza previa fuera del templo, donde dos sujetos en un vehículo intimidaron a la víctima, quien huyó hacia el interior de la iglesia para intentar salvar su vida, siendo perseguido y baleado por uno de los antisociales. Las investigaciones continúan abiertas para identificar y capturar a los responsables de este violento acto.


