La Selección Colombia de fútbol se prepara para afrontar el Mundial 2026 con una mezcla de esperanza y respaldo estadístico. A pesar de que el equipo nacional ha sido históricamente un animador en los torneos internacionales, los títulos han sido escasos en sus vitrinas, contando únicamente con la Copa América obtenida en el año 2001. Sin embargo, el presente proceso refleja un talento en crecimiento y una base sólida que busca transformar las buenas actuaciones en trofeos.
Uno de los pilares que alimenta la ilusión del hincha es la reciente marca de imbatibilidad alcanzada por el equipo. Entre los años 2022 y 2024, Colombia logró un registro histórico al sumar 28 partidos consecutivos sin conocer la derrota, acumulando 22 triunfos y seis empates en encuentros que abarcaron tanto competiciones oficiales como amistosos. Esta cifra permitió superar la marca de la recordada selección de los años 90 dirigida por Francisco Maturana, que entre 1992 y 1994 alcanzó los 27 partidos invictos, aunque aquel equipo terminó fracasando en la fase de grupos del Mundial de Estados Unidos 1994.
El camino hacia esta racha comenzó el 1 de febrero de 2022, tras una derrota en eliminatorias ante Argentina. Desde ese momento, Colombia forjó una ruta de imbatibilidad que se extendió por más de dos años. Paradójicamente, fue nuevamente la selección albiceleste la encargada de poner fin a este cerrojo en la final de la Copa América 2024.
En dicho torneo continental, Colombia mostró un nivel implacable. En la fase de grupos, el equipo obtuvo victorias ante Paraguay (2-1) y Costa Rica (3-0), además de un empate frente a Brasil (1-1). En la etapa de eliminación directa, la contundencia fue la nota dominante con una goleada 5-0 ante Panamá en cuartos de final y un triunfo 1-0 sobre Uruguay en semifinales. Aunque el equipo cayó 0-1 en la final ante Argentina, la actuación dejó la sensación de que Colombia posee hoy una combinación competitiva de talento, experiencia y una confianza reforzada por la gestión técnica.
El proceso liderado por Néstor Lorenzo, quien anteriormente fue ayudante de José Pekerman en los ciclos de 2014 y 2018, no ha estado exento de dificultades. Si bien el inicio fue prometedor y se cimentó con victorias clave ante Brasil (2-1) y Paraguay (0-1), el equipo atravesó momentos de zozobra. Tras la Copa América, Colombia experimentó una serie de altibajos en las eliminatorias; en los seis partidos disputados para cerrar el año 2024, el balance fue de dos victorias, tres derrotas y un empate.
La incertidumbre creció en la recta final de las eliminatorias debido a resultados adversos, incluyendo una derrota de visita ante Brasil y un empate en casa frente a Paraguay. Incluso un empate en Perú puso en riesgo la estabilidad del equipo y la confianza del grupo, situación que el técnico Lorenzo tuvo que recomponer mediante un discurso constante de fe en el plantel.
La recuperación llegó con un empate ante Argentina y un triunfo decisivo por 3-0 frente a Bolivia, lo que evitó que la clasificación dependiera exclusivamente de la última fecha. Colombia aseguró su séptima participación mundialista de manera anticipada tras vencer 6-3 a Venezuela, finalizando en el tercer lugar de la tabla con 28 puntos, 28 goles a favor y 18 en contra. En comparación con las eliminatorias de 2014, donde el equipo quedó segundo con 30 puntos y 27 goles a favor, el rendimiento actual se mantiene en niveles altamente competitivos.
De cara al Mundial 2026, Colombia cuenta con figuras en plenitud. Luis Díaz, actualmente en el Bayern Munich, se posiciona como uno de los jugadores élite en Europa, sumando 73 partidos con la selección, 22 goles y siete asistencias. Por su parte, James Rodríguez tiene objetivos claros: buscar el récord de máximo goleador histórico del seleccionado, marca que ostenta Radamel Falcao García con 36 anotaciones. Además, James busca superar los récords de partidos jugados en Copas del Mundo; actualmente posee ocho participaciones, quedando rezagado frente a David Ospina (9), Juan Guillermo Cuadrado (9), Freddy Rincón (10) y Carlos Valderrama (10).
El desafío final para Néstor Lorenzo será consolidar el equipo frente a los rivales del Grupo K, mientras se define si el liderazgo de James Rodríguez podrá brillar nuevamente en el escenario más importante del fútbol mundial.


