El gobierno de Colombia ha desistido oficialmente de impulsar una asamblea nacional constituyente. La decisión, comunicada este jueves 4 de junio de 2026, pone fin a la estrategia del presidente Gustavo Petro para introducir reformas sociales y anticorrupción directamente en la Constitución.
Durante su gestión, el saliente mandatario defendió la necesidad de una constituyente para esquivar los constantes bloqueos del Congreso a sus reformas económicas y sociales. No obstante, esta propuesta fue blanco de fuertes críticas por parte de la oposición, que denunciaba que el objetivo real era modificar la Constitución para permitir la reelección presidencial, acción que actualmente está prohibida por la ley colombiana.
A través de la red social X, Petro justificó el desistimiento señalando que la decisión electoral reflejada en las últimas elecciones no permite que el constituyente sea convocado. Asimismo, el presidente expresó su respaldo a la decisión del comité ciudadano por la asamblea nacional constituyente de suspender el proceso de recolección de firmas que había comenzado en mayo.
Este anuncio llega en medio de una tensa campaña presidencial. El senador Iván Cepeda, considerado el delfín político de Petro, fue derrotado en la primera vuelta electoral frente al candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella. Ambos contendientes se medirán en un balotaje el próximo 21 de junio, encuentro en el cual las encuestas otorgan una ventaja a De la Espriella.
Este panorama político se suma a una crisis interna profunda. Colombia enfrenta actualmente la peor ola de violencia de los últimos diez años, junto con una presión fiscal creciente provocada por el alto nivel de gasto del gobierno de izquierda.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


