Una denuncia colectiva ha sacudido el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Este lunes, 1 de junio de 2026, decenas de países denunciaron a Rusia tras un ataque con dron contra un edificio de apartamentos en la ciudad de Galati, Rumania, cerca de la frontera con Ucrania.
Los hechos ocurrieron entre la noche del 28 y la madrugada del 29 de mayo. Un dron ruso, que formaba parte de una ofensiva contra Ucrania, violó el espacio aéreo rumano e impactó en el tejado de un bloque residencial. La explosión provocó un incendio y daños materiales considerables, obligando a la evacuación del inmueble. Como resultado, un niño de 14 años y una mujer de 53 fueron hospitalizados.
La canciller rumana, Oana-Silvia Toiu, calificó este comportamiento como inaceptable bajo la ley internacional. En un comunicado que representa a 56 Estados miembros de la ONU, incluidos socios de la Unión Europea y la OTAN, Toiu señaló que existen evidencias en los restos del dron que confirman que fue disparado por fuerzas rusas. Por su parte, la embajada de Rusia en Rumania ha rechazado las acusaciones, alegando que Ucrania organizó una provocación.
Este incidente es el primer impacto de un dron en un edificio residencial fuera de Ucrania desde que comenzó la invasión a gran escala en 2022. La ONU, a través de Kayoko Gotoh, alertó sobre una "tendencia preocupante" de violaciones aéreas que ya han afectado a países como Moldavia, Bulgaria y Turquía. El organismo condenó categóricamente los ataques contra infraestructura y población civil, advirtiendo sobre el riesgo de errores de cálculo en las hostilidades.
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