El panorama cinematográfico español se prepara para la llegada de 'Corredora', la ópera prima de la directora Laura García Alonso. La película, que aterrizará en las salas de cine españolas el próximo 29 de mayo de la mano de Elastica Films, se presenta como una obra que se aleja de las convenciones habituales del cine deportivo para adentrarse en terrenos mucho más complejos y psicológicos. La cinta propone un viaje que comienza en el deporte de élite pero que rápidamente se desplaza hacia la salud mental y los cuidados en el entorno familiar, moviéndose en los matices grises del thriller y la paranoia.
La trama se centra en Cris, la protagonista interpretada por la actriz Alba Sáez. El personaje atraviesa un proceso devastador al sufrir un brote psicótico, un evento que la obliga a distanciarse del deporte que define su vida. A través de Cris, la película explora la dualidad de una disciplina que, al mismo tiempo que es amada, se convierte en una fuente de sufrimiento. Laura García Alonso ha definido su obra como una película "antiépica", con el objetivo deliberado de desmontar uno a uno los tópicos y clichés que suelen rodear las narrativas cinematográficas sobre el deporte.
El camino de la directora hasta este largometraje ha estado marcado por una sólida trayectoria en la industria. Antes de 'Corredora', García Alonso ya había explorado temáticas similares en sus cortometrajes, destacando obras como 'Alex' y 'Tormenta de verano'. Además de su faceta creativa, posee una notable experiencia técnica y profesional habiendo trabajado como ayudante de dirección en producciones de gran envergadura. Entre sus referencias más destacadas se encuentra su colaboración con el director Ridley Scott durante el rodaje de 'Exodus' en España, así como su participación en diversas obras de Pedro Almodóvar. A este bagaje se suma su paso por la publicidad, donde asistió creativamente a directores en una productora especializada en anuncios con una calidad estrictamente cinematográfica.
La génesis de 'Corredora' está íntimamente ligada a su cortometraje 'Tormenta de verano'. Fue a través de este proyecto que la realizadora entabló relación con los productores Miriam Porté y Gerard Marginedas, de Distinto Films, quienes la impulsaron a desarrollar la historia en un formato más extenso. Para la directora, este largometraje representa una evolución temática necesaria. Mientras que en 'Tormenta de verano' la enfermedad mental se abordaba desde la perspectiva del cuidador, en 'Corredora' García Alonso ha querido profundizar en la experiencia desde la primera persona, basándose en parte en vivencias personales para retratar un mundo dominado por la presión y la exigencia constante.
A pesar de que el título sugiere velocidad y dinamismo, el proceso de creación de la película fue, en palabras de la propia directora, un ejercicio de "escritura lenta". García Alonso reconoce haber sentido reparo durante el desarrollo del guion, un proceso que se prolongó considerablemente. Aunque la financiación se gestionó de manera natural y eficiente en términos de tiempo, la fase de escritura fue la más dilatada debido a los miedos inherentes al debut en el largometraje.
En una charla mantenida durante la pasada edición del BCN Film Fest, la cineasta reflexionó sobre este proceso, admitiendo que en futuros proyectos busca "perderle el miedo" y relativizar la escritura. La directora sostiene que no siempre es necesario ambicionar en exceso ni creer que trabajar más horas se traduce automáticamente en un mejor resultado. Según García Alonso, existe a veces una tendencia a estirar los procesos creativos por inseguridad, cuando lo ideal es trabajar con tiempo pero sin apresurarse.
Esta filosofía de relativizar el éxito se traslada también al mensaje de su película. La directora enfatiza que no siempre se debe apuntar al éxito a toda costa, aceptando que en el camino creativo se pueden hacer películas buenas y también algunas malas. 'Corredora' surge, por tanto, no solo como un análisis del deporte y la salud mental, sino como un manifiesto contra la presión asfixiante de la perfección, tanto en la vida del atleta como en la vida del artista.


