La eliminación de Universitario en la Copa Libertadores dejó una imagen cruda: 50 mil hinchas insultando y un plantel cabizbajo. Tras el empate sin goles ante Tolima, el técnico Héctor Cúper ha sido claro: el problema de la 'U' no es emocional, sino estructural.
El diagnóstico es alarmante. El equipo cerró la fase de grupos con 507 minutos sin anotar un gol, la peor racha ofensiva del club en el siglo veintiuno, lo que implicó una pérdida cercana a los un millón quinientos mil dólares en premios y bonos.
Ante esta crisis, Cúper presentó un informe detallado a la dirigencia, evaluando a 22 futbolistas. Los resultados son severos. De los seis refuerzos de temporada, solo el defensor argentino Caín Fara superó la evaluación. Jugadores como Sekou Gassama y Héctor Fértoli no convencieron al entrenador, mientras que Bryan Reyna y Lisandro Alzugaray siguen bajo observación por su irregularidad.
Incluso los referentes están en la mira. Edison Flores y Alex Valera lideran un ataque que dejó de producir, evidenciando una falta de explosión física y socios en el área. Otros nombres como Jesús Castillo y Jorge Murrugarra también han perdido terreno en el esquema.
La solución que plantea Cúper es una reingeniería total. El técnico exige la incorporación de un centrodelantero de jerarquía sudamericana, un extremo veloz y un volante ancla con perfil recuperador. Además, considera necesaria la llegada de dos interiores y dos carrileros para ganar variantes tácticas.
Con el cierre del Apertura ante Sport Huancayo y la apertura del mercado de pases el primero de julio, el tiempo apremia. El objetivo es claro: reconstruir el equipo rápidamente para rescatar el año y pelear el tetracampeonato.
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