Tensión y alerta en la Universidad Nacional de Colombia. Este miércoles 27 de mayo, la sede de Bogotá fue escenario de graves alteraciones al orden institucional debido al ingreso de personas encapuchadas al campus universitario.
De acuerdo con el comunicado oficial de la institución, los involucrados manifestaron pertenecer a organizaciones al margen de la ley, específicamente a la Unión Clandestina Popular y al Movimiento Bolivariano Farc-EP, utilizando panfletos y pinturas en las paredes para identificarse.
La gravedad de la situación aumentó cuando los encapuchados exigieron la evacuación de un edificio de Aulas de Ciencias Humanas, advirtiendo que tenían la intención de armar y activar artefactos explosivos dentro del predio. Esta amenaza obligó a las autoridades universitarias a suspender todas las actividades académicas y administrativas en los sectores cercanos a la confrontación para salvaguardar la integridad de la comunidad.
En medio de la intimidación, un colectivo de estudiantes y docentes decidió actuar, cercando a los encapuchados para exigir su salida inmediata del aula. Durante este encuentro, los manifestantes fueron responsabilizados por el reciente fallecimiento del estudiante Mateo Pérez en la sede de Medellín.
Ante estos hechos, la Vicerrectoría de la Sede Bogotá declaró alerta naranja, rechazando categóricamente las acciones que pretenden sembrar el miedo entre los estudiantes y el personal. Por su parte, la Secretaría de Gobierno de Bogotá desplegó gestores de convivencia en los accesos vehiculares y peatonales. El equipo de Diálogo Social informó que se evidenció un grupo aislado en las inmediaciones de la calle 26, quienes portaban material pirotécnico e instalaron una bandera, manteniendo un monitoreo preventivo en articulación con las directivas de la universidad.
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