La expectativa en torno al estreno de Backrooms: Sin Salida continúa en ascenso a medida que se acerca su llegada a las salas de cine de Latinoamérica. La producción, bajo la dirección de Kane Parsons, se propone trasladar a la pantalla grande el inquietante concepto de los espacios liminales, un fenómeno que ha logrado capturar la atención y generar temor en millones de usuarios a través de internet durante los últimos años.
Recientemente, el joven cineasta ha compartido detalles sobre el proceso creativo de la cinta, revelando que una de las influencias más determinantes para la construcción de la obra fue Portal, el reconocido videojuego desarrollado por la compañía Valve. Esta revelación permite entender mejor la dirección estética y psicológica que Parsons ha querido imprimir en su debut cinematográfico.
En una entrevista concedida a la plataforma Letterboxd, Parsons profundizó en cómo Portal resultó fundamental para establecer tanto la identidad visual como la carga emocional de la película. Según explicó el director, el diseño de espacios cerrados, la sensación de vacío y la atmósfera opresiva que se experimenta en el juego fueron elementos clave para desarrollar el sentimiento de ansiedad y la claustrofobia que definen al universo de Backrooms.
Para contextualizar esta influencia, es necesario recordar que Portal sitúa al jugador en el centro de unas instalaciones que parecen no tener fin, donde la mecánica principal consiste en resolver diversas pruebas para intentar escapar de un complejo experimental. Esta premisa genera una sensación constante de aislamiento y una desconexión profunda con la realidad, elementos que Parsons identificó como la inspiración directa para el tipo de terror que desea transmitir en su película.
Sin embargo, a pesar de la solidez de su visión, el director ha sido enfático al aclarar que no considera que su versión sea la interpretación “oficial” de los Backrooms. Parsons reconoce que el concepto ha evolucionado de manera orgánica y descentralizada, gracias a la intervención de cientos de artistas y creadores de contenido que, a lo largo del tiempo, han expandido el fenómeno viral aportando sus propias ideas, teorías y versiones sobre el funcionamiento de este universo liminal.
Esta naturaleza abierta y colaborativa es, precisamente, uno de los factores que han permitido que Backrooms se consolide como uno de los fenómenos de horror más populares y persistentes de la cultura digital contemporánea. El universo ha crecido desde imágenes aparentemente sencillas de oficinas vacías y alfombras amarillas hasta la creación de narrativas complejas que involucran entidades misteriosas y dimensiones infinitas, todo impulsado por la creatividad colectiva de su comunidad.
El salto al cine representa un paso significativo en la carrera de Kane Parsons. El director inició su camino creando cortometrajes sobre los Backrooms en YouTube, donde rápidamente destacó por su alta calidad visual y su capacidad para construir atmósferas perturbadoras. Fue precisamente este trabajo independiente el que despertó el interés de la industria de Hollywood, culminando en la creación de esta producción cinematográfica oficial.
Con una base conceptual apoyada en la psicología del aislamiento y la influencia de mundos virtuales como el de Valve, Backrooms: Sin Salida busca materializar el horror de lo desconocido y lo familiarmente extraño. La cinta promete ser una experiencia inmersiva que refleje la esencia de los espacios liminales que cautivaron a la audiencia en la web.
Los seguidores del género y los entusiastas del fenómeno podrán comprobar el resultado de esta visión en las salas de cine de Latinoamérica, donde el estreno está programado para el próximo 28 de mayo.

