¿Qué ocurre con la justicia estadounidense y Nicolás Maduro? El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha abierto una segunda investigación criminal contra el depuesto gobernante venezolano en Miami, enfocada específicamente en posibles delitos financieros.
El centro de esta indagatoria es Alex Saab, presunto testaferro de Maduro y exministro de Industria y Producción Nacional, quien fue deportado de Venezuela el pasado 16 de mayo. Los fiscales federales buscan obtener, a través de Saab, información detallada sobre la estructura financiera de Maduro. Saab enfrenta cargos por lavado de dinero, conspiración para transacciones financieras y ocultamiento del origen de fondos.
Este nuevo proceso surge mientras Maduro se encuentra en Nueva York, donde ya afronta cargos por narcoterrorismo, narcotráfico y posesión de armas. Según reportes de CBS News, el Departamento de Justicia y la Casa Blanca han expresado preocupación en privado sobre la falta de cargos por lavado de dinero en el proceso actual, considerando que el caso pendiente es débil.
La investigación en Miami es liderada por el fiscal Michael Berger, especializado en crímenes internacionales, y cuenta con la colaboración de agentes del FBI, Investigaciones de Seguridad Nacional y la sección de Investigación Criminal del IRS, el fisco estadounidense.
El caso de Saab es particularmente relevante porque involucra la corrupción y explotación de un programa de asistencia social destinado a proporcionar alimentos a los venezolanos más vulnerables. Saab, quien había sido liberado en 2023 como parte de un intercambio de prisioneros, es ahora visto por los investigadores como una herramienta clave para fortalecer el expediente contra Maduro.
Con este segundo frente legal, Estados Unidos intensifica la presión judicial sobre el depuesto mandatario, centrando sus esfuerzos en desmantelar su red financiera.
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