La Organización Mundial de la Salud ha emitido una alerta urgente sobre un brote de ébola que se propaga rápidamente en la República Democrática del Congo. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que ya se registran más de 900 casos sospechosos y al menos 220 fallecimientos sospechosos.
La situación es especialmente crítica en las provincias de Ituri y Kivu del Norte. Estas zonas se encuentran sumidas en un conflicto prolongado entre el Ejército congoleño y grupos rebeldes, lo que ha provocado el desplazamiento de cientos de miles de personas y ha generado una profunda desconfianza hacia las autoridades extranjeras. De hecho, se han reportado incidentes de seguridad en centros de salud.
Un factor que agrava la crisis es que se trata de la cepa Bundibugyo. Esta variante tiene una tasa de letalidad de entre el 30 % y el 50 %, y actualmente no cuenta con vacunas ni tratamientos aprobados. Debido a esto, la OMS ha calificado el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
La epidemia ya ha cruzado fronteras. En Uganda se han detectado siete casos, incluyendo una muerte y dos contagios recientes de personal sanitario que trabaja en un centro de salud privado en Kampala.
La OMS ha elevado el nivel de riesgo a «muy alto» dentro de la República Democrática del Congo y lo mantiene como «alto» para la región del África subsahariana. Diez países fronterizos se encuentran en riesgo elevado de verse afectados.
Este es el decimoséptimo brote registrado en el Congo desde 1976. El virus, que se transmite por contacto directo con fluidos corporales, provoca fiebre hemorrágica grave y hemorragias internas. Ante la urgencia, la OMS trabaja en la revisión de vacunas y pruebas diagnósticas para intentar contener el avance del virus.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.
