El clásico entre Colo Colo y Universidad Católica tuvo un cierre accidentado en el Claro Arena. Al sonar el silbato final, los jugadores de ambos equipos protagonizaron una enorme pelea que empañó el resultado del encuentro. La tensión alcanzó su punto máximo cuando comenzaron los empujones y los golpes entre los futbolistas.
Esta situación terminó con cuatro jugadores expulsados por el juez del encuentro. De acuerdo con la información de TNT Sports, las tarjetas rojas fueron asignadas a Vicente Bernedo, Javier Méndez, Joaquín Sosa y Daniel González.
Durante todo el enfrentamiento, Arturo Vidal asumió un rol conciliador, intentando calmar los ánimos en el campo de juego. Al ser consultado posteriormente sobre lo sucedido en la cancha de Las Condes, el jugador minimizó el conflicto. Vidal afirmó que son cosas que pasan después de un partido cuando todo el mundo está caliente, con unos celebrando y otros no, pero subrayó que esto pasa a segundo plano. Para él, lo más importante es que se cumplió el objetivo, se ganó el partido y el equipo sigue puntero.
Asimismo, Joaquín Sosa, quien estuvo bastante involucrado en el escándalo que marcó el final del clásico, brindó sus declaraciones en zona mixta. El defensor valoró el hecho de que la pelea no pasara a mayores, comentando que ellos estaban contentos por la victoria y los rivales, obviamente, enojados por haber perdido. Sosa admitió que son situaciones que no deberían ocurrir, aunque destacó que finalmente la situación se controló.
El encuentro dejó una sensación de polémica en el Claro Arena, donde la intensidad del clásico se trasladó fuera del juego, culminando con sanciones disciplinarias para cuatro de los protagonistas.
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