La reconocida figura pública Katherine Orellana ha compartido una actualización detallada sobre su estado de salud, luego de que se hiciera público que atravesó un periodo de riesgo vital en los últimos días. La situación, que mantuvo en alerta a sus seguidores y allegados, fue revelada inicialmente a través de un adelanto del programa "Primer Plano", donde se informó sobre la gravedad de su cuadro clínico derivado de una peritonitis severa.
A través de un video grabado y compartido con la producción, la propia Orellana se dirigió a su audiencia desde el centro hospitalario donde permanece internada. En este registro, la comunicadora explicó minuciosamente la cadena de eventos que la llevaron a una situación de emergencia médica, revelando que el origen del problema se encuentra vinculado a secuelas de una cirugía bariátrica realizada hace varios años.
Según el relato de Orellana, el cuadro clínico se desencadenó debido a la aparición de úlceras localizadas en la zona del bypass gástrico. La paciente admitió haber cometido errores en el autocuidado, señalando específicamente que utilizó de manera excesiva el ketorolaco, un medicamento antiinflamatorio. La razón detrás de este consumo fue que Orellana interpretó los síntomas y dolores que presentaba como manifestaciones pasajeras provocadas por el estrés, omitiendo la gravedad de las señales que su cuerpo emitía.
La gravedad del asunto radicó en que el uso prolongado y abusivo de dicho fármaco debilitó progresivamente las paredes de su intestino. Esta fragilidad llevó a que una de las úlceras se rompiera, provocando una perforación intestinal que derivó inmediatamente en una peritonitis, condición que puso en peligro su vida y requirió una intervención médica urgente.
En cuanto a su situación actual, Katherine Orellana informó que ha permanecido internada durante más de diez días. Aunque el periodo más crítico ha pasado y ha logrado salir del riesgo vital, su proceso de recuperación continúa. En este sentido, la comunicadora hizo un llamado urgente a la comunidad, ya que actualmente requiere de donadores de sangre debido a que se le están realizando transfusiones constantes para estabilizar su salud.
En el plano emocional, Orellana describió el proceso como una experiencia "superdifícil". Durante su intervención, se tomó un momento para expresar su profunda gratitud hacia quienes la han acompañado en este proceso. Mencionó especialmente a su familia, destacando el apoyo fundamental de su padre, sus hermanas y, de manera muy emotiva, a su hijo.
La reflexión de Orellana no estuvo exenta de autocrítica. La comunicadora reconoció que su proceder podría ser juzgado como irresponsable por algunos sectores, pero enfatizó que prefiere enfocarse en el agradecimiento hacia las personas que se preocupan por ella. Manifestó que quienes la conocen hoy ven en ella a una persona cambiada y renovada, sugiriendo que este difícil episodio de salud fue, en sus palabras, "lo último que faltaba reparar".
Finalmente, Katherine Orellana cerró su mensaje con una nota de esperanza y fe, asegurando que se siente fuerte a pesar de la adversidad. Concluyó su declaración afirmando que Dios le ha otorgado una nueva oportunidad de vida, celebrando el hecho de estar viva y enfocada en su total recuperación tras haber superado la etapa más oscura de su crisis médica.

