¿Un fondo de casi 1.800 millones de dólares para compensar la "instrumentalización" del sistema legal? Así es la polémica propuesta que Todd Blanche, secretario de Justicia interino, defendió en su primera comparecencia ante el Senado.
Durante la audiencia ante la Comisión de Asignaciones, Blanche aseguró que el fondo no está limitado a aliados de Donald Trump ni a republicanos, afirmando que cualquier ciudadano puede solicitar una disculpa oficial o compensación. Este anuncio se produce junto a la retirada de una demanda de 10.000 millones de dólares que Trump mantenía contra el Servicio de Impuestos Internos por la filtración de su información fiscal.
Sin embargo, el testimonio estuvo marcado por fuertes críticas. Senadores demócratas, como Chris Van Hollen, calificaron el esquema de "corrupto y de beneficio propio". El punto más tenso ocurrió cuando el senador Jeff Merkley cuestionó si personas condenadas por actos violentos contra agentes policiales el 6 de enero de 2021 serían elegibles para recibir dinero. Blanche evitó responder directamente, señalando que los comisionados encargados —quienes aún no han sido elegidos— serán los responsables de establecer las directrices de distribución.
Otro punto clave es que, a diferencia de fondos similares de la era Obama, este fondo contra la instrumentalización no estará sujeto a supervisión judicial. A pesar de las críticas, Blanche sostuvo que la medida busca "cambiar la cultura" del departamento y enfatizó que el presidente Trump "no recibirá ni un centavo".
Finalmente, al ser interrogado sobre los archivos de Jeffrey Epstein, Blanche respondió tajantemente que el financiero "está muerto", aunque aclaró que las investigaciones sobre otros implicados seguirán abiertas si existen pruebas suficientes. Este testimonio ocurre mientras Blanche busca demostrar su capacidad para obtener el nombramiento permanente como secretario de Justicia.
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