En un esfuerzo por combinar la sostenibilidad ambiental con el acceso a la formación académica, la Escuela Técnica Estadual Juscelino Kubitschek, perteneciente a la red Faetec, ha implementado un sistema de pago alternativo que está transformando la vida de los jóvenes en el barrio de Jardim América, ubicado en la Zona Norte de Río de Janeiro. A través de una iniciativa denominada "Faetequinho: elos sustentáveis por uma educação de qualidade", la institución permite que los estudiantes financien su formación mediante la entrega de aceite de cocina usado.
El funcionamiento del programa es sencillo pero efectivo: para formalizar la matrícula en el curso preparatorio gratuito, cada alumno debe entregar dos litros de aceite vegetal usado. Posteriormente, para mantener su condición de estudiante y cubrir la "mensualidad" del curso, deben contribuir mensualmente con la misma cantidad de material. Este modelo ha permitido que la educación de calidad sea accesible para jóvenes de la región que, de otro modo, podrían enfrentar barreras económicas para acceder a una formación complementaria.
Los resultados cuantitativos del proyecto, que opera desde el año 2014, reflejan un impacto significativo tanto en el ámbito ecológico como en el educativo. Según los datos proporcionados por la escuela, en más de una década de actividad se han recolectado un total de 17.524 litros de aceite, evitando que miles de litros de residuos contaminen las redes de saneamiento y los cuerpos de agua locales. En términos académicos, el programa ha beneficiado a 437 jóvenes, quienes han podido cursar el preparatorio de forma gratuita.
El éxito del proyecto no se mide solo en litros o asistencias, sino en resultados concretos de ingreso académico. Maicon Lisboa, director de la unidad educativa, destacó que el 20% de los alumnos que pasaron por el "Faetequinho" lograron aprobar posteriormente el concurso oficial para ingresar formalmente a la Faetec, cumpliendo así el objetivo primordial del curso.
La génesis de esta iniciativa se remonta a 2014, cuando un grupo de profesores de la unidad decidió desarrollar una actividad pedagógica enfocada en reducir el descarte incorrecto de aceite de cocina en los ríos de la zona. Durante ese proceso, el equipo docente identificó una problemática social paralela: la marcada dificultad que tenían los jóvenes de Jardim América y de los barrios circundantes para acceder a las oportunidades educativas de la Faetec. Ante este escenario, decidieron unir la conciencia ambiental con el apoyo educativo, creando un curso pre-técnico gratuito centrado en las materias de Lengua Portuguesa y Matemáticas, que son los pilares evaluados en el proceso selectivo de la institución.
Caroline Porto, profesora de Gestión Ambiental desde 2011 e idealizadora del proyecto, recuerda que la iniciativa nació del deseo de los propios estudiantes de generar ideas que ayudaran a mejorar el entorno donde vivían. Porto manifestó su gratitud al ver cómo una idea que comenzó estrictamente para disminuir el impacto ambiental en los ríos evolucionó hacia un modelo que beneficia directamente la educación de la población local.
El ciclo de sostenibilidad se completa con el procesamiento del material recolectado. Una parte del aceite es transformada en jabón por los mismos estudiantes dentro de las instalaciones de la escuela. Marcelo Luiz, coordinador del proyecto, explicó que el proceso implica una serie de pasos químicos de reciclaje. Los alumnos, utilizando todos los equipos de protección individual (EPI) necesarios, realizan la filtración del aceite, lo convierten en una pasta mediante aditivos químicos, y luego vierten la mezcla en moldes. Una vez endurecido el material, proceden a cortarlo, pesarlo y empaquetarlo para su posterior venta en la comunidad o entrega a donantes del proyecto.
Los fondos obtenidos a través de la venta de estos jabones se reinvierten para ayudar a costear los gastos del curso preparatorio. Aquel aceite que no es procesado internamente es vendido a una cooperativa especializada en reciclaje, asegurando que ningún residuo termine en el medio ambiente.
Para los estudiantes, el programa representa una lección práctica de ecología. Emily Monteiro, alumna actual, señaló que la propuesta es sumamente interesante ya que permite dar un uso sostenible a un material que normalmente sería desechado. Por otro lado, Mickaelly Cristinaelue, quien fue alumna del proyecto y hoy es estudiante regular de la Faetec, testimonia que logró ingresar a la institución gracias al apoyo de los profesores del curso preparatorio, quienes se caracterizan por su paciencia y claridad en las explicaciones. Actualmente, Mickaelly colabora con la iniciativa para ayudar a que otros jóvenes tengan la misma oportunidad de crecimiento profesional y académico.


