Moscú fue blanco de uno de los ataques con drones más significativos en más de un año, dejando al menos tres personas fallecidas y varios heridos en sus alrededores. Según la agencia TASS, la ofensiva ucraniana desplegó cientos de aeronaves no tripuladas durante la noche del sábado al domingo, impactando diversas zonas de la capital rusa y sus periferias.
El balance de víctimas incluye a una mujer fallecida en Khimki, al noroeste de la ciudad, y a dos hombres en Mytishchi, al noreste, donde los restos de un dron cayeron sobre una construcción. El alcalde de Moscú, Sergey Sobyanin, informó que 12 personas resultaron heridas, incluyendo trabajadores de una refinería de petróleo. Adicionalmente, se reportaron daños en bloques residenciales de Istra y un incendio en la aldea de Subbotino. Fragmentos de drones también cayeron en el aeropuerto de Sheremetyevo, aunque sin causar daños ni heridos.
Mientras el Ministerio de Defensa de Rusia afirmó haber interceptado 556 drones, el alcalde Sobyanin señaló que más de 120 se dirigían específicamente a Moscú. Este ataque ocurre tras una oleada rusa sobre Kyiv que dejó al menos 25 muertos y decenas de heridos. De forma simultánea, la Fuerza Aérea de Ucrania reportó que Rusia lanzó 287 drones durante la noche, hiriendo a nueve personas en las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia.
En el contexto de estas tensiones, el comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania envió un mensaje a través de Telegram dirigido a los residentes del distrito de élite de Patriarchy, advirtiéndoles que su "billete de ida a una vida pacífica" ha sido cancelado. Esta escalada se produce poco después de que Rusia realizara una versión reducida de su desfile del Día de la Victoria debido a los ataques ucranianos contra refinerías.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.
